Lurgorri
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José María Azkárraga Mozo, más conocido por su pseudónimo Lurgorri (Rentería, 1916 - Derio, 1937), fue un político vasco. El nombre del sindicato de estudiantes Lurgorri Ikasle Elkartea se basó en él.
[editar] Biografia
Era guipuzcoano de nacimiento, de Rentería, en donde vino al mundo el 29 de octubre de 1916. Sus padres eran José María y Juana, de Agurain y Rentería, respectivamente. Debido al trabajo profesional de su padre —en 1916 el Ministerio de Instrucción le nombró Secretario del Instituto de Educación Media de Bilbao— la familia se trasladó a la capital vizcaína, y fue allí donde José Mari concluyó sus primeros estudios, hasta 1929. Aquel mismo año el Ministerio volvió a llamar al padre de Lurgorri para otro cargo en Madrid, y allá se trasladaron los padres y los cuatro hermanos.
En 1930, José Mari Azkárraga comenzó sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid. Para entonces, era ya un ferviente nacionalista vasco. Sus padres eran nacionalistas y vascófilos, y fue de esa fuente de donde José Mari bebió durante toda su vida. Su padre, que con 21 años llegó desde Salvatierra hasta Madrid para trabajar en el Ministerio, se alineó con los vascófilos en la capital española, recibiendo clases de euskera en el Ateneo madrileño, rodeado de personas como los vitorianos Odón y Ángel Apraiz, el músico Abdón González de Alaiza, el tenor de Zarauz Celestino Aguirresarobe, el compositor de Zumárraga Juan Ignacio Busca, y muchos otros que fueron grandes amigos suyos. El joven José Mari se contagió de aquel ambiente.
Había otra razón por la que la conciencia vasca de José Mari cada día era más sólida: desde 1925 la familia pasaba los meses estivales en Aramayona, y la posibilidad de un entorno plenamente vasco hizo que apareciesen en él fuertes pilares euskaldunes. Y aquellas estancias en Aramayona impulsaron un cambio natural en el joven, que sin olvidar su lugar de nacimiento, le llevó a considerarse natural de Aramayona.
Cuando estudiaba en Madrid se afilió al Euzko Ikasle Batza (Agrupación de Estudiantes Vascos), y en 1933 fue nombrado presidente de la misma. Azkárraga trabajó con afán en la citada asociación, punto de encuentro de los estudiantes desplazados a aquella capital, haciendo de su labor una continua reivindicación en favor de la universidad vasca. Y comenzó a publicar artículos de opinión en las revistas y periódicos de la época, bajo el seudónimo de "Lur-gorri". Su ágil y comprometida pluma atrajo pronto al joven al sector de la política y al sindical. Como consecuencia, aumentó su compromiso en favor de la libertad democrática de Euzkadi, operando desde Madrid, pero cómo no, también desde el País Vasco, convirtiendo Aramayona en el lugar idóneo para ello.
Fue miembro del Partido Nacionalista Vasco y del sindicato ELA-STV, y realizó innumerables trabajos literarios, publicados en "Amayur", "Euzko Langille", "Gudari" y "Euzkadi", sobre temas sociales, políticos, culturales y económicos. Hizo también incursiones en el terreno de los ensayos, aunque estos últimos no llegaron a ser publicados. En el corto tiempo en que pudo trabajar, el esfuerzo político y sindical de Lurgorri lo desarrolló y extendió, fundamentalmente, en el Valle de Leinz y en Aramayona.
Al producirse la sublevación militar del 18 de julio de 1936, se puso al servicio de PNV en Aramayona y formó con jóvenes del Valle de Leinz y de Aramayona la primera célula del que sería el batallón Amayur. Posteriormente, siguiendo órdenes del partido, trabajó como corresponsal de guerra en el frente de Euzkadi y también en Asturias, describiendo los sucesos del frente con gran realismo y fidelidad.
En octubre de 1936 fue nombrado comisario político del batallón Ariztimuño y en agosto de 1937 del batallón San Andrés. Tras la rendición de Santoña, fue hecho prisionero por los franquistas el 28 de agosto de aquel año y a los dos meses, después de un simulacro de juicio en El Dueso, le condenaron a muerte. El 28 de noviembre fue trasladado a la prisión de Larrinaga, y el 16 de diciembre de 1937 fue fusilado, contra el muro del cementerio de Derio. Sus últimas palabras fueron "Gora Euzkadi askatuta".
El último escrito que publicó —en la revista "Espetxean" hecha a mano que los presos editaban primero en El Dueso y luego en Larrinaga— fue una glosa del postrero poema de poeta Lauaxeta, expresando así Lurgorri su alineamiento con el sentimiento poético más comprometido en aquella época.