Neocubismo
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Neocubismo es el término por el que se conoce el estilo de pintura en que empezaron a expresarse los artistas de la primera vanguardia en España en torno a los años veinte. La situación del arte en España en esos años es muy distinta a la del resto de Europa:
"entre nosotros no se perfilan enérgicamente, con precisión los estilos, los modos que caracterizan a la vanguardia europea; entre nosotros hay, por el contrario, cierto eclecticismo, una mezcla de neocubismo, de simbolismo y surrealismo, incluso ciertos brotes de realismo" (Bozal).
Los artistas que forman esta tendencia son Daniel Vazquez Díaz, Francisco Cossío, Alberto Sánchez y Ángel Ferrant, entre otros. También se consideran neocubistas algunas etapas de la obra de Salvador Dalí, Joan Miró y Viñes.
En los años cuarenta, esta tendencia neocubista se conoce también como Figuración esquemática y sus elementos formales están tomados del cubismo y del Art Decó. Además acusa la influencia de Henry Moore y de los figurativos italianos Marini, Campigli y Morandi. Esta tendencia es desplazada por el informalismo de los años cincuenta y los artistas que la representaron se pasaron a la abstracción o al realismo. Entre otros cabe señalar a Cristino de Vera, Adolfo Estrada, Gloria Merino, Carlos Pascual de Lara, Vaquero Turcios y Manuel Hernandez Mompó.
Mientras que el Cubismo, tendencia artística, aparecida en París hacia 1906-1907, que reduce la naturaleza a las formas geométricas que el artista considera esenciales o más significativas; el Neocubismo perfila enérgicamente los estilos y los modos que caracterizan a la vanguardia europea; mezcla de simbolismo, surrealismo y realismo.
Tenemos que recordar que la ruptura de Rousseau con las técnicas tradicionales de representación, donde el cubismo se inspiró en la obra de P. Cézanne (quien afirmaba que todo en la naturaleza podía ser reducido a formas geométricas) y de los posimpresionistas y en el estudio del arte negro. Su objetivo era captar la esencia de los objetos, disociados de su realidad temporal, y crear un arte nuevo, dirigido a la inteligencia, sin la seducción de las impresiones físicas. Los artistas cubistas, al introducir una visión tridimensional del espacio, representaban de forma simultánea varios aspectos de un mismo objeto visto desde todos sus ángulos. En su primera fase, denominada cubismo analítico (1910-1912) y representada por Picasso y por Braque, los objetos eran reducidos a sus formas básicas, descompuestos y reconstruidos según su verdadera estructura en composiciones en las que el color era un elemento secundario. Hacia 1912-1913, se inició el período del cubismo sintético, representado, sobre todo, por F. Léger y por J. Gris, quienes abandonaron la descomposición prismática, buscaron mostrar, de modo simultáneo, la forma de un objeto visto desde perspectivas diferentes y dieron de nuevo al color una mayor importancia; una de las aportaciones más interesantes de este período fue la introducción del papier collé, que marcó el inicio de la técnica del collage. Además, cabe citar el cubismo órfico, desarrollado por R. Delaunay y caracterizado por un particular análisis del movimiento y de la luz. Entre los artistas vinculados al cubismo, figuran, además de los citados, A. Lhote, R. de La Fresnaye, M. Duchamp, R. Duchamp-Villon, A. Archipenko, C. Brancusi, H. Laurens, J. Lipchitz, J. Villon y diversos componentes del grupo Der Blaue Reiter y de los movimientos futurista y constructivista. Importantes representantes teóricos del cubismo fueron G. Apollinaire y los pintores A. Gleizes y J. Metzinger.
Con las bases del cubismo, el reciente Neocubismo español de los años cuarenta, se transforma en Figuración esquemática ( tomando como elementos los significados del cubismo y del Art Decó. Serán los pintores Henry Moore y los italianos Marini, Campigli y Morandi los principales pilares del Neocubismo. Durante los años cincuenta aparece una tendencia a la representación, tocando la abstracción y al realismo. Destacan los pintores Cristino de Vera, Adolfo Estrada, Gloria Merino, Carlos Pascual de Lara, Vaquero Turcios y Manuel Hernandez Mompó. Siguen esta tendencia los pintores Daniel Vazquez y [[Ángel Ferrant. También podemos considerar como neocubistas algunas etapas de la obra de Salvador Dalí, Joan Miró, Estéfano Viu, Antoni Tàpies y Viñes.