La felicidad es un estado psicologico que pasa en un estado animico.
La capacidad de dar soluciones a los diferentes aspectos del vivir cotidiano, hace del individuo más o menos feliz. Esto se pone de relieve cuando entendemos lo que es la frustración, causa principal de la pérdida de la felicidad.
Cabe decir que, tal sensación de autorrealización y plenitud, confiere a las personas felices una mayor serenidad y estabilidad en sus pensamientos, emociones y actos.
Algunos estados anímicos asociados a la felicidad son la alegría y la euforia. la felicidad puede provocarse por realizar una buena acción, por estar en compañía de los amigos, etc...
Algunas teorias postulan que la felicidad es un estado permanente así como lo es la angustia, y depende de contestar los tres temas fundamentales del hombre de buena manera, éstos son: la relación con uno mismo, la relación con los demás y el tema de la muerte. Por otra parte la alegría y la tristeza son estados momentáneos que no tienen que ver con nuestro estado de felicidad final, es así como uno puede estar triste pero ser muy feliz, como sucede a menudo, o tener mucha angustia pero estar alegre porque nuestro equipo de futbol ganó o me compré algo en el centro comercial.
Para la mayoría de las religiones la felicidad solo se logra en la unión con Dios, no es posible ser feliz sin esta comunión. Siendo la felicidad considerada como la obtención definitiva de la plenitud y el estado de satisfacción de todo tipo de necesidades es alcanzable solo en ese grado después de la muerte. Sin embargo, hay diferentes puntos de vista según la religión que examinemos. Para el cristianismo se expresa en la vivencia de las bienaventuranzas y las enseñanzas de la biblia (especialmente los evangelios) y en el seguimiento y comunión con Cristo resucitado a través del Espíritu Santo. Muy semejante a esto es el camino musulmán. El hinduismo a pesar de tener una revelación divina distinta de la cristiana y musulmana, plantea la felicidad como un estado permanente del alma humana eterna que debe ser descubierto (iluminación)y que lleva a la vivencia natural de la felicidad. No se alcanza por obras sino que las obras son consecuencia y deber de ese estado "descubierto" que lleva al hombre a descubrir la unidad esencial de su alma con el espíritu universal (Dios) y con todas las almas. En conclusión la felicidad en religiones como la cristiana, musulmana o hindu es comunión lograda o descubierta, tarea del ser humano y gracia del Dios Creador.
La excepción entre la grandes religiones organizadas del mundo la constituye el budismo, que aunque es una religión emparentada históricamente con el hinduismo, sin embargo es no-teísta, al no existir ni un creador, ni un alma. El budismo considera que la felicidad duradera se alcanza al erradicar el anhelo ansioso, lo que a su vez se consigue solo al "despertar" de la ilusión del "yo", es decir, el mantenerse consciente y atento a la auténtica naturaleza de la vida y la existencia.
Aristóteles sostiene que todos los hombres están de acuerdo en llamar “felicidad” a la unidad presupuesta de los fines humanos, el bien supremo, el fin último, pero que es difícil definirla y describirla. De ahí se aprecia la divergencia de opiniones respecto a cómo entender la felicidad; placer para algunos; honores, para otros; riqueza, de acuerdo a otros puntos de vista. No obstante, para Aristóteles, éstos no son más que bienes externos que no son perseguidos por sí mismos, sino por ser medios para alcanzar la felicidad, ya que es ésta la única que se basta a sí misma para ser autárquica y perfecta. Los demás bienes externos se buscan porque pueden acercarnos más a la felicidad, aunque su posesión no implica que seamos íntegramente felices. Puesto que no por poseer riquezas garantizamos nuestra felicidad. Tampoco solamente la consecución del placer nos hace felices. Normalmente necesitamos algo más para serlo y eso nos distingue de los animales. Sin embargo, aunque estos bienes particulares no basten, ayudan, y en esto Aristóteles mantiene una postura moral bastante demistificada y realista, el bien no puede ser algo ilusorio e inalcanzable. Sin ciertos bienes la felicidad será casi imposible de alcanzar.
Para algunos autores "New Thought", la felicidad es una actitud mental que el hombre puede asumir conscientemente, es decir es una decisión. La idea de que la felicidad sea una decisión, la argumentan del hecho que el hombre haya buscado muchas formas de encontrar esa felicidad en muchos aspectos, y aún así, parece esquiva para la mayoría de las personas
Al descubrir que existen seres felices e infelices en todas las diversas condiciones socio-económicas, geográficas, de edad, religión, sexo, estados mentales (hay personas con problemas mentales que a pesar de ello son realmente felices), estos concluyen que cuando el individuo decide aceptar su condición y su pasado, y asumir la vida tal como es en ese momento y construir su vida a partir de aquellos preceptos, el hombre es realmente feliz.
Tanto religiones tradicionales como pensamientos neoeristas declaran que cada persona tiene una función específica en el universo y que en el momento que la persona lo descubra y viva de acuerdo a ésta, será realmente feliz.
También existen varias corrientes filosóficas modernas, entre ellas la "Nietzscheniana", que afirman que el hombre no es concebido para la felicidad, que está destinado a sufrir.
Según la Teoría de la Felicidad Cuantizada desarrollada por J.M. Cárdenas Contreras en 1998, todos los individuos son igual de felices y al final de sus vidas todos habrán vivido una cierta cantidad de felicidad que se contrarresta con su propia infelicidad vivida obteniéndose como resultando un balance total neutro.
Para Cárdenas la felicidad es la vivencia de un estado anímico (ya sea positivo en forma de alegría o negativo en forma de tristeza) durante un intervalo de tiempo. La infelicidad no es mas que felicidad negativa.
Estamos hablando de la discretización de la felicidad y por tanto también de los estados de ánimo. El hombre recibe dosis o cuantos de felicidad que se han de neutralizar con otros de infelicidad. Lo único que cambia en las personas es la forma en que se distribuyen estos "paquetes" de felicidad a lo largo de sus vidas.
Si representamos en una gráfica el estado anímico frente al tiempo se tiene que cumplir que la suma de las áreas bajo las curvas de la zona positiva sea igual a la suma de las áreas sobre las curvas de la zona negativa. Esto es precisamente porque dichas áreas representan la felicidad del individuo que se contrarresta con la propia infelicidad vivida y por eso al final todo queda CERO.
La definición de estado anímico vendría dada como una variación de felicidad respecto al tiempo.
Por tanto, la felicidad puede ser expresada mediante una serie de ecuaciones que expliquen las reacciones físico-químicas que producen en nosotros tal estado psíquico.
Esta teoría surge como consecuencia del equilibrio químico al que estamos sometidos. En el cuerpo humano solo hay segregaciones de sustancias.