La Casa de Dios (Tarot)
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La Casa de Dios es la carta del Tarot número 16.
[editar] Elementos descriptivos (no interpretativos)
- Una torre, sobre el campo, con tres ventanas como de castillo es alcanzada en su cumbre por un rayo. El impacto hace que las almenas se desprenda, en Rider, lo que se desprende es una corona.
- Como resultado del impacto, se desprenden partículas doradas o bien bolitas de color azul y rojo.
- Al parecer dos personas caen como resultado del rayo, aunque en Marsella también pareciera que uno de ellos está buscando algo en el piso.
- En el tarot de Rider, la torre se encuentra en la cima de una montaña. Y las dos personas que caen son un hombre con capa y una mujer que trae una corona.
[editar] Interpretaciones libres
El arcano número 16, 'La Casa de Dios o la Torre, se asocia con el genoma, con el espacio.
En este naipe vemos un alto hospicio desde donde un hombre y una mujer se despeñan sin remisión. Este hecho puede parecer un serio contratiempo para ellos, sin embargo tiene tintes de liberación porque el aparente hospicio, símbolo de la tridimensionalidad, es un penal donde los dos protagonistas estaban encarcelados. El rayo que cae de las nubes es el agente que accidentalmente propicia el curioso desenlace. Los cromosomas del padre y de la madre se liberan de su prisión gracias a la concepción, abandonan sus propios cuerpos físicos para embarcarse, a partir de un nuevo genoma, en la aventura de la formación de un ser diferente. La concepción en la carta número 14 se representa con el arco iris. Pues bien, en el naipe 16, la misma acción conceptiva ésta simbolizada por el rayo.
Su significado es el Siguiente:
LA TORRE [XVI La Torre Cambios repentinos sin otra alternativa. Colapso, escape de la prisión o liberación de ataduras, accidente. Los planes fracasarán, las intenciones no se realizarán. El "dedo de Dios". Bancarrota. Muerte súbita.
INVERTIDO ----------
Confusión completa. Ganar la libertad a un gran costo. Falsas acusaciones, opresión. Castigo que resulta de los excesos cometidos, enfermedad. Error presuntuoso que no sabe rectificarse a tiempo.