Motivos personales
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Motivos Personales | ||
Título original | Motivos Personales | |
Títulos en otras lenguas | ||
Género | Thriller | |
Fecha emisión | 1 de febrero de 2005 13 de diciembre de de 2005 |
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Nº episodios | 27 + 1 especial | |
Duración por episodio | 75-90 minutos aprox. | |
Producida por | Boomerang | |
País | España | |
Idioma original | Castellano | |
Productor | {{{Productor}}} | |
Director | Rafael Moleón, Ignacio Mercero, Salvador Calvo | |
Creador | {{{Creador}}} | |
Guionista | {{{Guionista}}} | |
Reparto | Lydia Bosch (Natalia) Marta Calvó (Virginia-Victoria Castellanos) Pedro Casablanc (Pablo) Daniel Freire (Daniel) Ana Gracia (Berta) Jan Cornet (Jaime) Begoña Maestre (Tania) Álex González (Nacho) Miguel Ángel Silvestre (Nacho) Sonia Castelo (Isabel) Arturo Arribas (Pedro Guillén) Belén López (Maite) Elena Ballesteros (Silvia) Toni Martínez (Ricardo) Asier Etxeandía (David) Fernando Guillén (Federico) Ginés García Millán (Fernado) Concha Velasco(Aurora) Paca Barrera (Adriana) Lluís Homar (Andrés) Marián Alvárez (Esther) Nathalie Poza (Salino) Elizabeth Gelabert (Regina) Chema Muñoz (Arturo) Txema Blasco (Guillermo del Valle) Esperanza de la Vega (Ángeles Martorell) Liz Lobato (El Arcángel) Chus Castrillo (Sandra Suñer / Aganzo) |
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Época de ambientación | (2005) | |
Tema principal | «Tema de Motivos Personales» | |
Transmitido por | Tele 5, AXN, Factoría de Ficción | |
Premios obtenidos | ||
[{{{Sitio}}} Sitio Oficial] |
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Motivos personales es una serie de intriga que emitió Telecinco durante el 2005 con buen respaldo por parte de la audiencia. Todo comienza en la fiesta de conmemoración del 50º aniversario de los Laboratorios Acosta. Todo parece ir bien hasta que aparece muerta la secretaria del presidente de los laboratorios, Mara Yimou. Todas las pistas indican que el culpable es el marido de la periodista Natalia Nadal, Arturo Acosta. En el juicio es declarado culpable y encerrado en prisión. Natalia descubre que el juicio se basó en pruebas falsas y va a comunicárselo a su marido a la cárcel. Allí le dan una noticia: su marido se ha suicidado. A partir de este momento Natalia empieza a investigar junto a su amiga Virginia, la abogada de los laboratorios, y juntas descubren en una complicada red de secretos y crímenes que las causas de las muertes se remontan muchos años atrás y son fruto de una fría venganza contra Natalia. El asesino la quiere muerta, y no le importa cuantas vidas se tenga que llevar por delante para conseguirlo.
Tabla de contenidos |
[editar] Sinopsis
[editar] Primera Temporada
Capítulo 1. Natalia Nadal, periodista de televisión, acude a la fiesta del 50 aniversario de los laboratorios Acosta, de los que Arturo, su marido, es jefe de investigación. Pero la fiesta es trágicamente interrumpida cuando Mara Yimou, secretaria del presidente Federico Acosta, aparece asesinada. Natalia comienza a investigar su muerte con la ayuda de su antiguo compañero Daniel, recién llegado de una corresponsalía de varios años en el extranjero.
Las pistas apuntan a un miembro de los laboratorios. Natalia no se da cuenta de que quizás está abriendo una puerta que debería permanecer cerrada. En el despacho de su marido descubre una evidencia que demuestra que fue allí desde donde Mara fue arrojada al vacío.
Indecisa sobre qué hacer a continuación, Natalia le da a Arturo la oportunidad de explicarse. Éste le dice que alguien está tratando de incriminarle en la muerte de Mara mediante una oscura trama de espionaje industrial.
Es entonces cuando Natalia se verá inmersa en su peor pesadilla: durante un programa en directo, tendrá que dar paso a una noticia... La noticia de la detención de Arturo por el asesinato de Mara Yimou.
Capítulo 2. Arturo, marido de Natalia y jefe de investigación de los laboratorios, es sospechoso por la muerte de Mara. Su encarcelamiento produce una caída del prestigio de los Laboratorios, que están en el punto de mira de todos los medios, sobre todo del canal de Natalia.
Federico Acosta apoya incondicionalmente a Arturo y cree en su inocencia. Pero Pablo y Virginia sólo ven una solución para salvar a los laboratorios: comercializar su producto estrella, el suero y colocar a Pedro Guillén, antiguo ayudante de Arturo, en el puesto de éste. Pero ése no es el único problema al que se enfrentan los laboratorios. Un misterioso personaje se ha hecho con un importante paquete de acciones y amenaza con controlar la compañía. Fernando y Aurora, intrigados por la identidad de ese comprador, no tardarán en descubrir que quien está detrás es nada menos que... Pablo. En lugar de contar la verdad a su padre, Fernando prefiere llegar a un acuerdo con su hermano: él guardará silencio a cambio de la mitad de esas acciones.
Mientras tanto, el juicio contra Arturo llega a su fin. El veredicto cae como una losa sobre su familia: culpable. La misma noche que Arturo es encarcelado, Natalia recibe una ayuda anónima que puede salvar a su marido: una grabación que demuestra que alguien más, el asesino, entró en el despacho de Arturo y mató a Mara. Natalia corre a la prisión para darle la buena noticia a su marido. Pero es el director de la prisión quien la está esperando para darle otra noticia.... Su marido, Arturo Acosta, ha muerto.
Capítulo 3. Tras asimilar la muerte de su marido, Natalia lucha por salir adelante. Todo apunta a que Arturo se suicidó en la cárcel, pero no todo es lo que parece...
Natalia está convencida de que la muerte de Arturo, ahorcado con una corbata la misma noche que ingresó en prisión, fue en realidad un asesinato, y sus sospechas se confirman cuando un confidente anónimo le confiesa que la muerte de Arturo está relacionada con el lanzamiento del suero Acosta, que él mismo creó.
La obsesión con la que Natalia lleva a cabo su investigación hace que la relación con su hija empeore. La tensión entre las dos aumenta con la aparición de Esther, nueva amiga de Tania que la lleva por caminos extremos y que la ayudan a superar la muerte de su padre. Jaime y Nacho tienen que intervenir cuando una noche, Tania se toma demasiados somníferos para olvidarse del resto del mundo y cae inconsciente a la puerta de su casa. El posterior enfado de su madre es sólo el inicio de una violenta discusión, en la que Tania acusa a Natalia de ser la culpable de la muerte de su padre.
Pero Natalia no puede dejar de investigar. Daniel consigue ponerla en contacto con Cárdenas, un preso que había sido amigo de Arturo en la cárcel. Él les habla sobre Ramírez, un preso violento que no soportaba a Arturo y que le había amenazado de muerte.
Al mismo tiempo, Natalia pide a Virginia que le ayude a buscar la relación entre el lanzamiento del suero Acosta y la muerte de su marido. Virginia descubre que una de las partidas del suero ha desaparecido, como si alguien la intentase ocultar. Sólo hay un sospechoso: Fernando. Natalia y Daniel encuentran esa partida en uno de los almacenes Acosta, donde descubren que un ex presidiario estuvo trabajando allí. Un hombre que cumplió condena en la misma cárcel que Arturo. Un hombre con un escorpión tatuado en el antebrazo: su asesino, Ramírez.
Natalia sabe que se está acercando a la verdad cuando el asesino está a punto de acabar con su vida y la de Cárdenas. Natalia, para protegerlo, lo prepara todo para sacarlo del país. Pero en su despedida, descubre un horrible detalle: un escorpión tatuado en el antebrazo de Cárdenas. Él es el asesino de su marido. Descubierto, Cárdenas le confiesa que alguien le contrató para matar a Arturo, ahorcándolo con una corbata de flores de lis. Y esa misma persona, ahora quiere matarlo a él también para que no hable. Si Natalia encuentra al asesino, él se salvará también.
Cárdenas consigue escapar, y todos los esfuerzos de Natalia se centran ahora en averiguar por qué la partida de suero extraviada es tan importante. Adriana, la forense, tiene la respuesta: el suero Acosta está envenenado.
Mientras Isabel da en su programa la noticia de su comercialización, descubrimos que el asesino es implacable y no deja cabos sueltos: Cárdenas aparece muerto en un parque.
Capítulo 4. Natalia anuncia en su informativo que el suero Acosta está envenado y es el causante de las muertes de pacientes en los hospitales. Gracias a esto, Natalia será despedida...
Natalia, a pesar de no tener pruebas concluyentes, lanza en su informativo la noticia de que el suero Acosta, recientemente comercializado, puede estar envenenado. Las reacciones se desencadenan en seguida. El Ministerio de Sanidad ordena analizar las partidas de suero distribuidas en los hospitales para encontrar que... no tienen ninguna sustancia nociva. Ricardo no tiene más remedio que despedir a Natalia, aunque gracias a la inesperada intervención de Aurora y sus influencias en la cúpula de la cadena, es readmitida de nuevo.
Ajena a los problemas de su madre, Tania, que ha escapado de casa, es atacada por un desconocido en una estación de autobuses. Daniel llega en el último momento para salvarla y la lleva de vuelta a casa. Es entonces cuando Natalia decide meterla en la televisión como becaria para poder tenerla más controlada. Isabel no perderá la oportunidad de hundir y humillar a la hija de su rival.
Mientras tanto, Virginia y Natalia fingen un accidente para obligar al confidente anónimo a que les entregue las imágenes del verdadero asesino de Mara entrando en el despacho de Arturo. La treta surge efecto y el confidente envía a Natalia el vídeo. Analizándolo detenidamente, descubren la única pista que les puede llevar al asesino: éste lleva en su pulsera un reloj Náutica de dos esferas. Natalia ve un día ese reloj en los laboratorios sin saber quién es su dueño... Para obligar a éste a salir a la luz, Natalia utiliza como cebo las imágenes de la cámara de seguridad, la única prueba existente de que Arturo es inocente.
Pero el asesino es demasiado listo y se les adelanta: consigue arrebatarles el vídeo sin darse a conocer.
A Natalia todavía le queda otra incógnita que resolver: ¿por qué iba Fernando a ver a Arturo a la cárcel? Fernando le da la respuesta una noche en que la invita a cenar: le entrega una carta escrita del puño y letra de Arturo. En ella, le dice a Natalia que si él muere, deberá confiar en Fernando, que él cuidará de ella. Natalia, emocionada, se levanta de la mesa.
Es entonces cuando Fernando mira la hora en un reloj que saca de su bolsillo. Un Náutica de dos esferas. El reloj del asesino.
Capítulo 5. A pesar de que las víctimas se multiplican en los hospitales, los médicos no logran dar con la causa de la epidemia. Natalia sigue convencida de que el suero Acosta es el culpable de todas las muertes... y del misterio que se cierra en torno a ella.
Las sospechas de Natalia son confirmadas por Tania, que consigue hablar con una de las personas afectadas, y que fallece poco después. Sus hijos saben que el suero Acosta ha sido el causante de la muerte, pero alguien compra su silencio, evitando que se haga público.
Al mismo tiempo, Virginia recibe la visita de Julio Velázquez, un antiguo novio y ahora representante de Prolab, la empresa que fabrica los envases para el suero Acosta. Mientras él intenta recuperar a Virginia, lucha por renovar su contrato con los Laboratorios Acosta, que quieren prescindir de sus servicios y contratar a otra compañía para que fabrique las bolsas del suero.
Y mientras unos secretos se plantean dentro de los laboratorios, otros encuentran respuesta. En mitad de una reunión por las patentes de los proyectos de Arturo, Natalia descubre por fin la identidad de su confidente, víctima de un pequeño pero fatal descuido. Alberto Pazos, director financiero de los laboratorios. En un aparte, Pazos confiesa a Natalia que le ha estado ayudando por lealtad a Arturo y a Federico. El asesino está intentando hundir a los laboratorios y él no lo puede permitir.
Pazos y Natalia sospechan de Julio, y lo siguen a una reunión secreta que tiene con alguien de los laboratorios: Fernando. Los esfuerzos de Julio por renovar su contrato con los Acosta tienen una explicación: hay un “pequeño” problema con los materiales empleados para fabricar las bolsas de su compañía, Prolab... y ese problema puede ser la causa de la epidemia. Él quiere conseguir la renovación antes de que el escándalo salga a la luz. Para evitarlo, están comprando el silencio de las víctimas afectadas. Fernando, horrorizado, se niega a apoyarle.
Virginia, a punto de dejarlo todo por volver con Julio, ve cómo su ilusión desaparece cuando descubre que éste la ha utilizado para lograr la renovación de Prolab. Una ilusión desaparece, y un nuevo temor se crea. Virginia termina por descubrir también la identidad de la persona que ayuda a Natalia. Pazos es su confidente... ¿pero estará Virginia en lo cierto, y será también su asesino?
Sin embargo, la pista más clara que sigue teniendo Natalia para llegar hasta el asesino es el reloj, sin saber aún que éste pertenece a Fernando. La suerte se pone por fin de parte de Natalia cuando, en un descuido, Fernando lo extravía. Natalia encuentra el Náutica de dos esferas en los laboratorios, y confía en encontrar las huellas del asesino. Pero la alegría provocada por el descubrimiento se ve bruscamente interrumpida. El asesino ha vuelto a actuar. El coche de Tania es manipulado y la hija de Natalia sufre un grave accidente. Sin embargo, no son las heridas lo que aterroriza a Natalia... sino el suero que le han inyectado.
Un suero... envasado en una bolsa envenenada. Una bolsa de Prolab.
Capítulo 6. 48 horas. Ése es el tiempo de que Natalia dispone para salvar la vida de su hija. Ninguna de las personas infectadas por las bolsas de Prolab ha sobrevivido más de ese tiempo.
Los laboratorios se enfrentan a su peor pesadilla. Juan Villarroel, director de la comisión del Ministerio de Sanidad que investiga el escándalo Prolab, anuncia que investigará a todos los laboratorios implicados, incluidos los Acosta... y especialmente a Fernando, su Director de Calidad.
Pero el tiempo de Tania se acaba. Pazos y Natalia se reúnen en secreto en un embalse: tienen que descubrir al responsable de la epidemia cuanto antes. De pronto, escuchan un coche: alguien les ha seguido. No saben que se trata de Virginia.
Cada minuto que pasa, es un minuto que Tania está más cerca de la muerte. Esto hace que las tensiones se multipliquen. Por un lado, Daniel acusa a Fernando de ser el verdadero responsable de la situación de Tania. Por otro, Isabel utiliza la enfermedad de la chica como instrumento para conseguir más audiencia, lo que provoca un gran enfrentamiento con Natalia.
Y mientras Tania se debate entre la vida y la muerte... el reloj del asesino sigue estando en poder de Natalia. Fernando lo descubre, y antes de que Natalia pueda llevarlo a la policía, Fernando le confiesa que el reloj es suyo, pero porque lo recibió anónimamente. Sin embargo, Daniel, convencido de que Fernando es el criminal, hace llegar a Villarroel la grabación en la que Fernando y Julio hablaban de comprar a las víctimas de la epidemia.
Esto provoca la detención de Julio Velázquez, que jura a Daniel que el tóxico envenenó las bolsas en el proceso de fabricación, pero que él es inocente. En efecto, Daniel descubre que el tóxico no estaba en el plástico de las bolsas, sino en las máquinas que las elaboraban. Alguien las envenenó.
El “quién” sigue siendo una incógnita. Pero el “por qué” se desvela. Natalia comenta a Pazos que el único motivo para provocar una epidemia es tener un antídoto listo para ser comercializado. Pazos ata cabos. Un antídoto listo... como lo está el Inmufor, un medicamento fabricado por los laboratorios masivamente aunque nunca ha sido rentable. Sin embargo, el Inmufor sólo se ha producido en el extranjero. La dosis que salve a Tania no podría llegar a tiempo... a menos que su creador disponga de una.
Pazos se pone en contacto con Perotti, el jefe de desarrollo del Inmufor, quien le cita en el embalse para darle esa dosis. Pero Virginia alerta a Natalia de que se trata de una trampa. Perotti lleva muerto bastante tiempo: el hombre que ha citado a Pazos lo ha hecho para matarlo.
Sin embargo, las dos mujeres llegan tarde para salvarle la vida. Al llegar al embalse, el asesino mata a Pazos y está a punto de matar también a Natalia, aunque Virginia la protege y recibe la bala en su lugar, resultando herida. El asesino escapa de nuevo, y con él, la posibilidad de salvar a Tania. La chica entra en parada cardiaca... y entonces llega una ayuda inesperada. Guillén inyecta a Tania una dosis de Inmufor que le salva la vida. Pero la historia no acaba aquí. Al contrario, está a punto de empezar.
Lo que ha estado pasando desde el principio. La muerte de Arturo, el accidente de Tania... nada ha sido casual. Nada ha sido por dinero. Pazos cree que el objetivo del asesino es Natalia, y que actúa... por motivos personales.
Capítulo 7. Un personaje aparece por sorpresa: Aganzo, dueño de Ralson, una empresa de suministros de laboratorio que se ha hecho la dueña del mercado al desaparecer Prolab. Natalia intentará contactar con él...
Los laboratorios Acosta logran superar la crisis del suero envenenado gracias al Inmufor, el medicamento que sirve de antídoto al mal causado por los envases defectuosos de Prolab. Natalia, a pesar de que es Prolab, la empresa de suministros de laboratorio, sobre quien recayó toda la responsabilidad de lo sucedido, está convencida de que la mano de los Acosta es la que está detrás de todo.
Virginia viene a confirmar sus sospechas al informarle de que hay un nuevo jugador en la partida, un hombre que podría tener las respuestas a todo lo que está pasando: Aganzo, el dueño de Ralson, una empresa de suministros de laboratorio que se ha hecho dueña del mercado tras la defenestración de Prolab. Virginia siembra la duda en la mente de Natalia: ¿y si todo ha sido una operación orquestada para hacerse con el mercado? La epidemia condujo a la desaparición de Prolab y ahora Ralson ocupará su puesto. Además, Aganzo quiere venderle Ralson a los laboratorios Acosta, y a un precio irrisorio... Natalia intenta investigar al tal Aganzo pero su sorpresa será mayúscula al descubrir que ese hombre es un enigma: no hay fotos de él, ni se sabe nada sobre su vida... Es lo más parecido a un fantasma que quepa imaginar.
Natalia no es la única persona interesada en Aganzo: Pablo está deseoso de comprar Ralson y así, monopolizar el mercado de suministros. Federico, por el contrario, se muestra algo renuente y pone una única condición: solamente comprará Ralson tras tener una entrevista personal con Aganzo. Pero la entrevista no tendrá lugar: Federico ve a Aganzo y sin hablar con él, abandona el lugar de la cita. Poco después, comunica a Pablo su decisión de echarse atrás en la compra de Ralson. La única explicación que da es que no quiere ningún tipo de trato con Aganzo: le conocía del pasado y no quiere saber nada de semejante individuo. Pero Aganzo no es el único visitante del pasado: Pablo y Fernando encontrarán una vieja carta dirigida a Aurora e interceptada por Federico en la que se explican muchas cosas del pasado de ella y en la que se demuestra que Federico jugó muy sucio con su hermana.
Berta y Nacho no podrán evitar el iniciar una relación amorosa, pero las dudas y remordimientos no tardan en asaltarles: a Berta le duele engañar a Jaime con su mejor amigo y además, algo inexplicable está ocurriendo en casa de los Acosta: Pablo está más encantador que nunca con ella... aunque este hecho tiene una explicación muy distinta a la que se piensa Berta. Virginia, temerosa de la vigilancia de Aurora, ha pedido a Pablo que interrumpan sus relaciones y que intente ser más amable con su mujer hasta que pase el temporal. Berta, completamente descolocada, dejará a Nacho... para descubrir a continuación la verdad de lo que está ocurriendo: Pablo y Virginia la están engañando.
Tania, reintegrada en la televisión, intentará rehacer su vida después de superar la crisis del accidente y su decepción con Jaime. Daniel la ayudará en el proceso, sin darse cuenta de que ambos se están metiendo en un callejón sin salida, ya que los sentimientos de ella terminarán por confundirse...
Natalia da con la pista de Aganzo, todavía en la ciudad a causa de su entrevista con Federico. Conseguirá introducirse en su habitación de hotel y descubrirá con sorpresa que Aganzo es una mujer y que no es el asesino que ella está buscando, sino otra víctima asustada del mismo criminal que le está haciendo la vida imposible a Natalia. Aganzo no quiere desvelar la identidad del asesino a Natalia: lo único que quiere es saldar deudas con él. El asesino está en los laboratorios y ella quiere venderle Ralson, que es todo lo que tiene, para que la deje en paz, ya que lleva toda la vida persiguiéndola debido a una vieja deuda del pasado. Natalia no sabe si creerla, pero Aganzo, para demostrarle que le dice la verdad, le demuestra que ese asesino ya atentó una vez contra su vida. Aganzo se retira el pelo que cubre su cara y le muestra una horrenda cicatriz que le desfigura medio rostro.
Pablo le hace llegar a Aurora la carta “extraviada”. Por ella, Aurora se entera de que Federico pagó a un antiguo novio para que la dejara abandonada. Aurora tiene un gran enfrentamiento con su hermano, de resultas del cual Federico sufre un ataque. Cuando intenta coger sus pastillas, Pablo se las lleva... dejando morir a su padre.
Capítulo 8. Tras haber dejado morir a su padre, Pablo baja al salón, esperando encontrar su cadáver... pero éste ha desaparecido. Lo que es aún más extraño, Fernando le dice que Federico ha salido de viaje de negocios a Bruselas.
Nada más lejos. Federico está en coma, y Fernando, con la ayuda de Natalia, lo ha trasladado a una clínica privada. Nadie puede saber la verdad para no provocar un desastre en los laboratorios y que Pablo se haga con el control.
Mientras tanto, Natalia intenta sin éxito localizar a Aganzo, que desde su último encuentro ha desaparecido. La periodista investiga su pasado para descubrir su verdadera identidad y su relación con el asesino. Ella y Daniel descubren que Aganzo fue víctima de un atentado en 1982.
Nacho les ayuda a reconstruir la foto de ese atentado, donde descubren dos pistas fundamentales: la primera es un ejemplar de La Compañía Blanca, libro de A. Conan Doyle, junto al cuerpo de Aganzo. La segunda es el verdadero nombre de Aganzo: Sandra Suñer. Daniel consigue su historial policial, y allí encuentra otro misterio: no hay nada de Suñer entre 1982 y 1984. Alguien ha borrado todo rastro de esa mujer en esos dos años.
No es ésta, sin embargo, la única lucha que debe mantener Natalia. Su batalla contra los laboratorios por los proyectos de Arturo continúa, ya que ahora Natalia debe hacer frente a una deuda millonaria por haber conseguido la patente de esos proyectos. Guillén se ofrece a ayudarla, desarrollando uno de esos proyectos y vendiéndolo a un laboratorio de la competencia. Sin embargo, Pablo descubre su jugada, y amenaza a Guillén con desvelar un secreto que éste llevaba ocultando toda su vida... su esquizofrenia, una enfermedad que le llevó a matar a dos personas en un accidente de tráfico hace años, y que ahora puede acabar con su vida profesional.
Destrozado por la amenaza, Guillén rocía su casa de gasolina y está a punto de quemarse vivo, pero Natalia, arriesgando su propia vida, consigue disuadirle. Pese a las continuas amenazas de los guardaespaldas de Aganzo, Natalia no se detiene en su investigación sobre Aganzo. Ésta es la única persona que parece conocer al asesino. Tiene que encontrarla, pero su única posibilidad se dará el día en el que los laboratorios Acosta firmen la compra de Ralson, ya que Pablo, ante la ausencia de Federico, va a llevarla a cabo, utilizando una autorización falsa de su padre. Él sabe que Fernando ha escondido a su padre en algún hospital, y Fernando sabe que la autorización para comprar Ralson es falsa. Sin embargo, ninguno puede decir lo que sabe para que el otro no desvele su participación en la historia. Así que ambos tienen que jugar sin descubrir sus cartas. Y mientras Aurora utiliza todas sus armas para conseguir una votación contraria a la compra de Ralson, chantajeando a uno de los miembros del Consejo, Pablo averigua gracias a Virginia dónde se encuentra su padre e intenta acabar con él antes de que despierte.
Pero Federico despierta antes de que Pablo pueda matarlo... y no recuerda que fue su propio hijo quien lo dejó morir. Cuando vuelve a casa, Federico no tiene más remedio que acudir a la firma de la compra de Ralson, operación que Pablo, pese a las artimañas de Aurora, ha conseguido cerrar. Suñer acude a los laboratorios Acosta ante la sorpresa de toda la cúpula directiva, que esperaban ver a un hombre. Y en esa reunión... Suñer reconoce a su asesino. Muy asustada, llama inmediatamente a Natalia. Ha estado veinte años equivocada. Su perseguidor no es quien ella pensaba. Esa misma noche, en el cementerio de la Almudena, le dirá el nombre del verdadero asesino.
Pero esa cita nunca tiene lugar. El asesino se adelanta a Natalia y mata a Suñer, enterrándola y colocando, a modo de lápida, algo que Natalia ya ha visto antes. El libro que aparecía en la foto del atentado. La Compañía Blanca.
Capítulo 9. El libro de La Compañía Blanca. Eso es todo lo que ha quedado de Suñer después de su muerte. Ahora Natalia deberá investigar hasta descubrir el misterio que se encierra tras este personaje...
Natalia empieza a recordar. Ella destapó un escándalo de estafas y corrupción donde La Compañía Blanca estaba implicada. Aunque estaba formada por cuatro socios, sólo uno de ellos, Jorge Santos, fue imputado y acabó en la cárcel. Los otros tres lo traicionaron y se libraron de la condena. Motivos de sobra para que Santos decidiese vengarse de ellos... y de la mujer que lo empezó todo.
Maite y Daniel ayudan a Natalia a encontrar a Santos, que fue trasladado de una prisión a otra hasta que se le perdió el rastro. Mientras tanto, Natalia y Virginia localizan a Andrés Mercader, el abogado que hace veinte años ejerció la acusación particular contra Santos. Él también desconoce el paradero actual de Santos, pero conoce a alguien que sí podría saberlo: Félix, un funcionario de prisiones que se ocupó de él durante la época del juicio. Virginia y Natalia van a hablar con él. Hace tiempo que dejó su cargo como funcionario de prisiones y ahora trabaja en una industria cárnica. Poco les puede decir de lo que le ocurrió a Santos, salvo que fue trasladado de su prisión debido a problemas respiratorios.
Mientras, Nacho le cuenta a Tania una pesadilla recurrente que tiene: él, de niño, viaja con sus padres en coche y tienen un accidente, en el que mueren los dos. En el sueño, el accidente ocurre cerca de una casa con un viejo molino junto a la entrada. Tania busca en noticias en Internet acerca de un accidente en algún pueblo de la sierra en el que muriera un matrimonio y... da en el clavo. Descubre la casa de los sueños de Nacho. Pero una pregunta inquietante se le plantea: ¿por qué mintieron a Nacho sus tutores cuando le contaron que sus padres murieron en un accidente de coche... en el extranjero?
Pablo, en un sorprendente arrebato de sinceridad, le dice a su padre que él le negó su ayuda cuando le estaba dando el ataque. Federico no puede creer lo que está oyendo: su hijo está pidiendo perdón. Pero es la mano de Aurora la que se esconde detrás de esta maniobra: ha contado a Pablo que su padre está al corriente de todo y le ha convencido de que la mejor manera de arreglarlo es sincerándose con él. Sin embargo, la jugada no surte efecto. Federico comunica a Aurora su intención de cambiar su testamento y dejárselo todo a Fernando. Aurora, quien respeta mucho a Fernando, pero que también le sabe ineficaz para dirigir los laboratorios, no está dispuesta a consentirlo y se alía con Pablo para sembrar la discordia entre Fernando y su padre. Es entonces cuando “casualmente” llega a las manos de Fernando un viejo historial médico de su madre en el que se demuestra que, a pesar de estar muy enferma, fue envenenada en el lecho de muerte.
Los problemas aumentan para Natalia cuando Ricardo les comunica que debido a cambios en DTV, uno de ellos deberá ir a cubrir una corresponsalía en el extranjero. Natalia parece ser la elegida, pero Daniel se ofrece voluntario. De esta manera, no sólo permite que ella siga con su investigación, sino que deja el camino libre para que Fernando se gane el corazón de Natalia, ya que ve que no puede detener lo que hay entre los dos.
Natalia ha perdido a su mejor amigo, pero tiene que continuar adelante. Mirando el historial de Santos, Natalia descubre que era buceador... Una persona que bucea... ¿cómo va a ser trasladado por problemas respiratorios? Natalia y Virginia vuelven a hablar con Félix para pedirle explicaciones: creen que les ha mentido. Sin embargo, se encuentran con que ha sido asesinado. Encerradas en una cámara frigorífica, no sospechan que es Mercader quien ha matado a Félix y les ha tendido una trampa de la que escaparán... en el último momento. Al volver a su casa, Natalia se encuentra con una grabación que Félix le envió antes de ser asesinado, y donde le hace una revelación asombrosa: Santos se ahorcó en la cárcel el mismo día que fue condenado por el juicio de la Compañía Blanca... con una corbata de flores de lis. Las piezas comienzan a encajar. Parte del misterio comienza a esclarecerse: el asesino reprodujo la muerte de Arturo hasta el último detalle. Natalia ya tiene algo a lo que aferrarse. No sospecha que, no muy lejos de donde ella está, Pablo escucha un CD de Jaime cuya música le atormenta... por la sencilla razón de que es la música que estaba oyendo Mara cuando la mataron...
Capítulo 10. Natalia por fin ha encontrado un móvil: alguien le está haciendo pagar por el suicido de Santos, la persona que fue encarcelada cuando Natalia destapó el escándalo inmobiliario de la Compañía Blanca, veinte años atrás.
Natalia cree conocer la identidad de ese alguien: Ángeles Martorell, la viuda de Santos. Cada vez está más cerca de su asesino. O es su asesino quien está muy próximo a ella, todo depende del cristal con el que se mire: su siguiente movimiento será secuestrar a Maite.
Natalia y Virginia vuelven a recurrir a Mercader, el abogado, para que les ayude a llegar hasta Ángeles Martorell. Todo es inútil: desapareció hace años sin dejar rastro. Y los otros socios de la Compañía Blanca están muertos... Natalia lo supo por Suñer, quien era la última que quedaba con vida: “hace veinte años contrajimos una deuda y estamos pagando por ello. Yo soy la última de la lista”, le dijo a Natalia antes de ser asesinada. Pero dan con los nombres de los socios, Cuevas y Pardo, y consiguen contactar con Teresa Forner, la viuda de Pardo. Ella les confirma sus sospechas: todos murieron por el mismo asesino... pero antes, se les sometió a una dura prueba, el juego del ahorcado. Ahorcado... como Santos. Ahorcado... como Arturo. Alguien muy próximo a ellos era secuestrado y si se quería recuperar a esa persona con vida, debían adivinar una palabra que el asesino les proponía. En el caso de fallar, el rehén moriría ahorcado. Teresa Forner fue secuestrada y tuvo que superar una dura prueba. Finalmente su marido adivinó la palabra: “Venganza” y ella fue liberada. Aunque tuvo que pagar un terrible precio por cada letra que falló Pardo: el asesino le cortó un dedo por cada equivocación.
Ajenos a todo esto, Tania, Nacho y Jaime viajan hasta la casa donde, según sus sueños, Nacho pasó su infancia. Allí le espera una gran sorpresa. Conseguirá recordar que, quienes creía eran sus padres eran en realidad... padres adoptivos. El misterio sobre su origen vuelve a enmarañarse.
Berta aprovecha una visita de su padre, Gonzalo, dueño de varios periódicos, para anunciar sus intenciones de divorciarse. Gonzalo le dice que la apoyará en todo lo que se proponga hacer... sin saber que él mismo va a ser la causa de que Berta se eche atrás en su decisión. Virginia avisa a Berta de que su separación puede ser muy peligrosa: Pablo y su padre tienen muchos negocios en común, negocios que sería peligroso sacar a la luz en un proceso de divorcio, ya que muchos de ellos están a nombre de Berta. Berta comunica su decisión de no seguir adelante con sus planes... Pero no solo los negocios de los Acosta son turbios... Gonzalo era conocedor de esta maniobra: todo ha sido una charada organizada para que su hija volviera al redil.
Natalia, en la televisión, sigue su carrera contra reloj para salvar la vida de Maite. Deberá ir adivinando las letras una a una, resolviendo acertijos que le propone el asesino. Contará finalmente con la ayuda de Daniel, quien comprenderá lo que le está sucediendo a su amiga. A pesar de que Natalia resuelve el acertijo, ‘Memento Mori’ (“recuerda que has de morir”), el asesino anuncia a Natalia sus intenciones de acabar con la vida de Maite. Pero algo que descubre Daniel los deja perplejos: ¡Maite está secuestrada en el mismo edificio de la redacción! En una carrera a vida o muerte, dan con Maite en el último momento, cuando ya la soga está acabando con su vida...
Pero es un punto y seguido. El final todavía no ha llegado. Cuando Natalia vuelve a casa esa noche, descubre sorprendida, que tiene un mensaje en el ordenador.
Una figura del ahorcado.
Con una palabra debajo: VENGANZA
Capítulo 11. Tras el intento de asesinato de Maite, Ángeles Martorell sigue acosando a Natalia, y no sólo está a punto de matarla en la redacción, sino que también amenaza la vida de Tania, para después desaparecer: el juego continúa.
Sin embargo, Mercader les dice que no volvió a saber de Martorell tras el juicio de Santos. Se fue del país tras cobrar el seguro de vida de su marido. Para Natalia, todo cuadra: ella está matando por dinero, por los 2000 millones que los socios robaron a Santos.
El dinero también es lo único que importa a Pablo, decidido a conseguir la adjudicación de un fármaco hospitalario. Figueroa, el presidente de la comisión que lo adjudica, es el único obstáculo... hasta que empieza a desarrollar una extraña enfermedad y renuncia a su cargo. Federico descubre que Pablo, en colaboración con el maquiavélico e inquietante asistente de Figueroa, le ha inoculado un virus para apartarlo de su camino. Tras descubrirlo, Federico le asegura a su hijo que rechazará entrar en el concurso del fármaco.
Mientras tanto, Daniel descubre que La Compañía Blanca fue quien construyó la actual sede de los Laboratorios Acosta, y que la persona que firmó el acuerdo fue Aurora. Ésta les confirma que conoció a Martorell en el club de campo Omega, de donde eran socias, y que tuvo negocios con La Compañía Blanca. Pero cuando Santos fue a juicio, Aurora testificó en su contra. Natalia cree que entonces, Aurora puede ser un nuevo objetivo de Martorell.
Sus sospechas se confirman cuando acuden a los laboratorios y ven el nombre de Ángeles Martorell en el registro de entrada. Ella está allí... posiblemente para matar a Aurora. Natalia y Virginia buscan a Martorell por toda la planta sin éxito: ha vuelto a escapar.
Al igual que la verdad sobre el pasado de Nacho. Él y Tania van a los servicios sociales donde tienen la ficha de su adopción. Allí le dicen que su verdadera madre murió en el parto, pero se niegan a darle el expediente. Pero en una segunda visita, él y Tania consiguen hacerse con los documentos: allí tiene que haber una pista que le conduzca a su verdadera madre.
Maite y Daniel descubren un indicio de que los 2000 millones que los socios robaron a Santos podrían estar intactos. Natalia cree que si le hacen saber a Martorell que ese dinero aún puede ser suyo, tal vez dé la cara. ¿Pero dónde dejar el mensaje? En el único lugar al que saben que alguna vez perteneció: el club de campo Omega. Cuando van a dejar el mensaje, les dicen que Martorell está allí mismo en ese instante.
Sin perder un segundo, Natalia, Daniel y Maite se presentan en el club Omega para encontrar a Martorell... pero nuevamente, ésta desaparece sin dejar rastro. De pronto, Natalia lo comprende todo: nunca han encontrado a Ángeles Martorell porque ella nunca ha estado allí. Alguien ha fingido que Martorell la estaba persiguiendo... y ella cree saber quién: Mercader.
Al mismo tiempo, Fernando sigue intentando descubrir el cómo y el porqué de la muerte de su madre. La enfermera que la atendía le dice que su madre habló con el abogado el día antes de morir, y que pasó el resto de la tarde terminando un cuadro. Ayudado por Guillén, Fernando descubre que las pinturas que su madre usaba pudieron haber sido la causa del envenenamiento, al entrar en contacto con la piel. Y sólo una persona podía comprar las pinturas a Luisa, sólo un hombre pudo envenenarla: Federico.
Virginia y Natalia visitan al abogado y consiguen sacarle la verdad: él conoció a Martorell durante el juicio a Santos, y juntos ocultaron el suicidio de su marido para repartirse los 300 millones de su seguro de vida. Por eso él mató a Félix, el funcionario de prisiones, e intentó matarlas a ellas cuando estuvieron cerca de descubrir la verdad. Y por eso creó a una falsa Martorell que acosase a Natalia: para desviar la atención de sí mismo.
Pero él no es el asesino que buscan. Alguien se está vengando de Natalia por la muerte de Santos, eso es cierto. Natalia cree que Ángeles Martorell, dondequiera que esté, puede tener la clave. Mercader, descubierto, les da la verdadera dirección de Martorell... justo antes de quitarse la vida.
Natalia y Virginia llegan a esa dirección: una iglesia. Y allí ven lo único que queda de Martorell. Una lápida. Ángeles Martorell lleva muerta catorce años. Ella no es la asesina que buscan.
Capítulo 12. Federico Acosta ha sido asesinado. La policía tiene acorralado a su asesino en una vieja fundición, a punto de ser arrestado. Antes de ver su verdadero rostro, asistiremos a los tres días precedentes a la muerte de Federico.
Natalia, Virginia y Larranz han descubierto cómo murió Ángeles Martorell: fue en un accidente ocurrido años atrás. Su coche se salió de la calzada y cayó por un barranco. La investigación parece haber llegado a un punto muerto para Natalia... Si la Compañía Blanca fue el origen de todo, ya no hay más sospechosos de los que seguir tirando del hilo.
El desconcierto también reina en los laboratorios. Para gran sorpresa de todos, en especial para Federico, Fernando anuncia su renuncia al cargo de presidente. La decisión resulta incomprensible para todos, salvo para Pablo y Aurora. Pablo sigue adelante con su plan de producir el nuevo fármaco hospitalario de la seguridad social. Aurora, dolida por los métodos que ha usado para quitar a su padre de la presidencia, le dice que se opondrá con todas sus fuerzas a la adquisición de ese nuevo fármaco, respetando así la voluntad de Federico. Federico, que oye esta discusión, le dice a Aurora que él puede dejarle todas sus acciones con la única condición de que ella se oponga a Pablo.
Natalia va a hablar con Salvador Guerrero, el jefe que tenía en el periódico cuando investigó la noticia del fraude de la Compañía Blanca. Éste les cuenta que además de los cuatro socios, había un inversor anónimo que aportó el capital. Él también tenía motivos suficientes para vengarse de todos los socios... y de Natalia. Pero ésta no es la única pista: Maite descubre que tanto en el libro de la Compañía Blanca que encontraron sobre la tumba de Aganzo, como en otro ejemplar, perteneciente a otro de los socios muertos que misteriosamente Tania encontró en la biblioteca de los Acosta, hay dos palabras subrayadas con sangre. ¿Qué significan esas dos palabras?
Daniel no tarda en averiguarlo: los socios de la Compañía que huyeron con el dinero no llegaron a tocarlo, a pesar de que estaban arruinados. Ese dinero fue depositado en una cuenta de Guinea, país donde La Compañía tenía negocios, pero cuando quisieron echar mano del botín, hubo una revuelta política, se cerraron los bancos y el acceso a ese dinero se hizo imposible. Luego, los socios fueron muriendo y con ellos, cada una de las tres claves necesarias para abrir esa cuenta. ¿Y si las claves fueran esas palabras subrayadas con sangre? Daniel prueba con las dos que tienen y... Efectivamente. Solo les falta una palabra más y podrán acceder a ese dinero manchado de sangre. Teresa Forner, la viuda de Pardo, les confirma la historia y les da el ejemplar que tenía su marido de la Compañía Blanca, advirtiéndoles de que no hay ninguna palabra subrayada en él a pesar de que él siempre decía que mirara en “el inicio de la Compañía Blanca”.
Mientras tanto, Tania y Jaime intentan localizar al abogado que ha estado gestionando la herencia de Nacho hasta ahora. La casualidad y una noticia aparecida en un periódico hacen el resto: descubren que ese abogado es Andrés Mercader, quien metió a Santos en la cárcel y que después se convirtió en socio de Ángeles Martorell.
Llega el día de la votación del fármaco hospitalario. Aurora se presenta en la reunión anunciando que es propietaria de las acciones de Federico y que va a intervenir en la decisión... apoyando a Pablo. Federico, furioso, advierte a Aurora que ahora que ha mostrado su juego, él también va a enseñar sus cartas: hará público un secreto que llevaba largo tiempo sepultado.
Pero Federico se granjea más enemigos: el sustituto de Figueroa es amigo suyo y él se encargará de que no le siga el juego a Pablo... Y lleva días recibiendo unos extraños anónimos: unas pequeñas piedras oscuras acompañadas de unos terroríficos anónimos: “sufrirás como ellos”.
No todo son crímenes y castigos. Nacho y Berta han retomado su relación, y se reúnen en secreto en un hotel. Sin embargo, Jaime y Tania, intrigados por la identidad de la misteriosa amante de su amigo, deciden seguirlo hasta el lugar de sus encuentros, y están a punto de sorprenderlos con Berta. No sólo es la curiosidad lo que mueve a los dos chicos a seguir a Nacho: Tania y Jaime están enamorados de él. Pero mientras que ella es capaz de mantenerlo en secreto, Jaime se decide a confesarse a su amigo y besarle. Nacho, confundido y avergonzado por su relación con Berta, aparta a su amigo violentamente.
Tania y Daniel caen en el auténtico significado de la frase que les dijo Teresa Forner acerca de la clave de su marido: “busca en el inicio de la Compañía...” Entienden que no se refería al libro sino al día que se fundó la sociedad. La clave puede estar en la foto del club Omega. Daniel y Tania corren para allá, pero es demasiado tarde. Alguien ha robado la foto.
Y lo peor llega a suceder. Federico y Natalia acuden a la fundición. Suenan unos disparos, y la policía, que ha aparecido allí inexplicablemente, detiene a la autora de los mismos. Natalia Nadal. Cuando la introducen en el coche policial, Natalia le dice a Larranz que en la fundición había una tercera persona, el asesino, y que ha tenido que ser él quien haya llamado a la policía para que la detuvieran.
Mientras, la persona que ha estado mandando los anónimos a Federico, mira junto a su ordenador la foto de la Compañía Blanca que alguien robó del Club Omega. La mira con atención y encuentra lo que buscaba: Pardo tenía unos gemelos con forma de lobo. El misterioso desconocido teclea “lobo” junto a las otras dos claves y... La cuenta se abre. El desconocido transfiere los fondos a otra cuenta y por fin podemos ver su rostro:
Daniel.
Capítulo 13. Natalia permanece en la cárcel, a la espera de su juicio por el asesinato de Federico. No lo tendrá fácil: Virginia llevará la acusación particular. Ella está convencida de que su amiga es la asesina, y no está dispuesta a justificarla. Según Virginia, el fin no ha justificado los medios.
Los esfuerzos de Maite y Daniel se centran en demostrar la presencia de una tercera persona en la escena del crimen, persona que, según Natalia, fue quien mató a Federico y contra la que ella misma disparó. Natalia falló su disparo, así que esa bala todavía tiene que estar en la fundición. Si encuentran esa bala, demostrarán que ella no realizó el disparo que impactó en Federico.
Tania no se puede creer que la historia se repita. Primero fue su padre. Ahora, su madre se sienta en el banquillo de los acusados. Nacho intenta consolarla y no se separa de su lado. El cariño que hay entre los dos termina por explotar y se besan. Lo que Nacho había estado persiguiendo tanto tiempo ya es suyo... ¿pero qué pasará ahora con Berta?
Mientras tanto, DTV pasa por sus peores momentos. Los redactores recogen sus cosas para abandonar la cadena. Pero Isabel no parece dispuesta a permitirlo, y promete utilizar su influencia con los jefes de la cadena para devolverles su puesto. Por supuesto, nadie la cree, así que toma una decisión drástica: durante un programa en directo, anuncia su dimisión.
En la cárcel, Natalia pasa muy malos momentos. Las demás reclusas la tienen en su punto de mira, al tratarse de una figura pública, y buscan enfrentamientos continuos con ella. En el patio, Natalia escucha una conversación de dos presas sobre otra reclusa a la que llaman el Arcángel, una especie de leyenda dentro de la prisión por su fuerza y su brutalidad. Al empezar a hacer preguntas sobre ella, una de las presas se enfrenta con Natalia, que resulta herida y es trasladada a la enfermería... justo al lado de la celda del Arcángel.
El juicio contra Natalia comienza, a puerta cerrada. Todas las pruebas apuntan en su contra: tenía motivos para matar a Federico, la policía la vio en el lugar del crimen, falta una bala de su pistola... a favor tan sólo tiene su palabra.
Tania vive con angustia los primeros momentos del juicio, y tan sólo la compañía de Nacho le ayuda a sobrellevar el dolor. Pero él también tiene motivos para preocuparse. Mientras está con Tania, recibe una llamada de Berta, a la que cuelga rápidamente. De esta manera, no le da tiempo a escuchar de labios de Berta que está embarazada.
Daniel y Maite no tardan en encontrar otro elemento que le puede ayudar: encuentran la bala disparada por Natalia en la fundición. Al disparar al asesino, la bala impactó en una barandilla y rebotó, incrustándose en una estructura de metal. Por eso la policía no la había encontrado hasta ahora.
Pero la investigación de Maite da un giro cuando descubre en la bolsa de Daniel las mismas piedras que Federico estuvo recibiendo los últimos días de su vida. Él es el autor de las amenazas. Maite le quita una de las piedras y acude a la redacción, de noche, para investigar su significado en su ordenador. Pero Daniel la sigue hasta DTV. Maite intenta escapar, convencida de que su amigo es el asesino que llevaban tanto tiempo buscando, pero su amigo la acorrala... para explicarse.
Él llegó a sus vidas tras la muerte hace dos años de su hija, en Albania, donde él trabajaba de corresponsal. Un extraño virus infectó al pueblo donde vivían. Muchas personas murieron, incluida su hija. Su investigación sobre ese virus le llevó a los laboratorios Acosta: descubrió que Arturo había sido su creador. La extraña muerte de Figueroa a manos de su malévolo asistente le confirmó que los Acosta estaban detrás de ese virus. Por eso robó los 2000 millones de La Compañía Blanca, para enviarlos a Albania y ayudar a recomponer el mal que se había causado. Y por eso mandó amenazas a Federico, acompañadas de una piedra, donde estaban escritos los nombres de cada una de las personas que murieron en aquel pueblo. Pero él no lo mató.
En la cárcel, Natalia consigue entrar en la celda del Arcángel, aunque ésta no parece ser la leyenda viva de la que todos hablan. Su mente está trastornada, y su celda está llena de pinturas de ángeles. Pero su aspecto frágil esconde una asesina, y no tarda en librarse de sus ataduras y estar a punto de matar a Natalia... hasta que ella le susurra unas palabras al oído: “tu ángel me ha pedido que venga”. El Arcángel suelta a Natalia y es reducida por las funcionarias de la prisión.
Mientras tanto, Nacho va a hablar con Virginia sobre Mercader. Tras descubrir que éste era el abogado que gestionaba su herencia, quiere información sobre él. Le enseña a Virginia fotos de la casa donde él vivió de pequeño. En una de ellas, Virginia ve unas alas de ángel dibujadas encima de la puerta... las mismas alas que había en la tumba de Ángeles Martorell. Virginia no se lo puede creer... tiene delante al hijo de la propia Martorell.
El juicio continúa. Virginia cree que la bala es parte de una coartada que la propia Natalia ha puesto en marcha. La abogada descubre que Natalia llegó media hora antes a la fundición y disparó esa bala, sabiendo que la acabarían encontrando y que serviría para demostrar su inocencia. Después, llamó a la policía desde una cabina cercana para asegurarse de que tendría público, convencida de que todos pensarían que el supuesto asesino la habría efectuado para tenderle una trampa.
Su teoría es contundente, y Natalia es declarada culpable.
Nacho intenta consolar a Tania como puede, por lo que tiene que dejar de lado momentáneamente a Berta, quien quiere decirle algo de suma importancia. Está embarazada. Esa misma noche, Jaime tiene un fuerte enfrentamiento con su padre en el que le echa en cara todo lo que ha tenido guardado durante toda su vida. Luego, desesperado, Jaime decide suicidarse. Cuando va a dejarle una nota de despedida a Berta en su bolso, descubre algo que lo llena de furia: una foto de su madre... besándose con Nacho. Jaime se echa atrás en sus propósitos: a partir de ahora destruirá a aquellos que le han traicionado.
Maite y Daniel llegan desolados a casa de Natalia. Daniel no para de darle vueltas a la frase que Natalia le dijo repetidas veces durante el juicio: “ojalá pudieras contarle a Tania todo lo que pasó ese día”. Intrigado, Daniel busca en la agenda de Natalia, el día que la detuvieron... y lo encuentra, escrito con zumo de limón. Una cita con alguien en la cuesta de Moyano. Daniel recuerda que la policía dijo que Federico estuvo allí aquella tarde... y ata cabos. Todo ha sido un montaje para hacer creer que Natalia mató a Federico, lo tenían todo planeado: Natalia le dispararía ante testigos con una bala de fogueo y se fabricaría una falsa coartada que sería fácilmente derribada... y así, parecer culpable, ya que... ¿qué inocente se fabricaría una coartada a no ser que quisiera parecer culpable? ¿Y quién querría parecer culpable? Un inocente.
En la cárcel, Natalia recibe la visita de Federico. Todo ha salido como esperaban. Natalia y Federico fingieron el asesinato de éste para que Natalia pudiera entrar en prisión con el único propósito de hablar con el Arcángel que es, en realidad, la amante de Ángeles Martorell. Ambas sobrevivieron al accidente en el que deberían haber muerto. Federico le siguió la pista al Arcángel... y en cuanto éste hable con Natalia y le diga dónde pueden encontrar a Ángeles Martorell, ésta les pondrá sobre la pista del verdadero asesino.
Mientras, en un psiquiátrico, una paciente, en estado catatónico, despierta de su letargo al ver imágenes de las personas implicadas en el caso Acosta. La enfermera llama a los laboratorios y se pone en contacto con Virginia, quien va a ver a la paciente. Se queda de piedra al descubrir que la conoce. Es Ángeles Martorell. Y allí, a solas con una mujer que no puede responderle, Virginia descubre su juego: ella es la asesina, la persona que ha estado detrás de la conspiración contra Natalia. Su auténtico nombre es Victoria Castellanos y era la amante de Santos. Cuando fue encarcelado, Victoria decidió consagrar su vida a la venganza, y a lo largo de los años ha ido matando a todo aquel que tuvo que ver con la caída de Santos... Solo quedaba Natalia Nadal... y ya ha comenzado a pagar. Ahora, el principal objetivo de Virginia será matar a Tania.
Su venganza no ha hecho más que empezar.
[editar] Segunda Temporada
Capítulo resumen de la primera temporada. Algunos misterios resueltos.
En este episodio, la protagonista de la serie -la periodista de investigación Natalia Nadal (papel que interpreta Lydia Bosch)- se encuentra en la enfermería de la cárcel donde cumple condena por el asesinato de Federico Acosta. Allí entabla una interesante conversación con una enfermera a la que comienza a relatar la sucesión de hechos que empezaron a arruinar su vida.
Todo empezó en la velada de celebración del 50º aniversario de los Laboratorios Acosta y la aparición del cadáver de la secretaria del presidente, Mara Yimou. A partir de ese momento, una siniestra venganza comenzó a cernirse sobre la vida de Natalia en forma de una tétrica cadena de asesinatos, una amenaza constante sobre su familia (que se saldó con la muerte de su marido y la permanente exposición de su hija a múltiples peligros) y una condena injusta por un asesinato que ella no cometió.
Paralelamente, la abogada Virginia Palazón (Marta Calvó) está en el psiquiátrico donde se halla recluida Ángeles Martorell, la única persona que podría ayudar a Natalia Nadal a conocer la identidad de su enemiga y parar así su maquiavélico plan. Virginia también relatará su propia historia, una venganza orquestada fríamente junto a personas que el espectador nunca podría sospechar.
Capítulo 14. Natalia planeó junto a Federico, el falso asesinato de éste. Todo lo que quería, era ingresar en prisión y así hablar con una reclusa que le va a proporcionar el nombre del asesino: El Arcángel.
Su plan salió a la perfección y fue condenada a veinte años de cárcel. Federico espera en casa de Gloria, la mujer en la que se apoyó mientras su mujer estuvo enferma. En cuanto Natalia consiga hablar con la que fue amante de Ángeles Martorell, le avisarán, y Federico podrá salir y contar toda la verdad.
En DTV, Ricardo ha sido ascendido y se marcha a Londres, por lo que Isabel es nombrada nueva directora de Es Noticia. Maite está emocionada investigando su primer caso importante: ha aparecido un cadáver degollado en un almacén. Esa noche, mientras recoge para marcharse, se da cuenta de que no está sola. Clavada en la pared, descubre una nota escrita en sangre: "...Y la muerte llegó, y con su mano fría asfixió a los impuros. En 2 días, un impuro morirá". A partir de este momento, la amenaza se cierne sobre la cadena...
Pablo recibe un misterioso DVD. En él, Berta se besa con un joven al que no se distingue: Nacho. Mientras la furia se apodera de Pablo, Jaime llora en su habitación por haber mandado el DVD a su padre. Parece que se arrepiente, pero ya no hay marcha atrás... El odio que siente desde que conoció la relación entre su amigo y su madre, no le ha dejado ser el mismo. Pablo, por el momento, decide obviar la aventura de su mujer, y por primera vez desde hace tiempo, Berta hace el amor con él. Así, el hijo que espera, podría parecer suyo... Esa noche, decide romper su relación con Nacho.
Guillén está ayudando a Daniel, que continúa con la investigación del virus a423. Gracias a él descubre que las muertes de Figueroa y su hija, María, están relacionadas. Alguien falsificó los informes y consiguió una muestra. Pablo parece estar detrás de todo... Además, en los laboratorios se necesita un nuevo Director Financiero. Será el consejo quien decida un nombre de entre todos los candidatos: Aurora no se fía de Pablo, y prefiere que sea otro quien maneje los libros de cuentas. Virginia y Pablo seleccionan como candidata a Silvia, una joven a la que Aurora le ha declarado la guerra. Así, podrán llevársela a su terreno. Lo que no se imaginan es que la supuesta enemistad había sido planeada por ambas. Caen en la trampa: Silvia consigue el puesto.
Tras quedar al margen de la herencia de su padre, Fernando está preparándolo todo para marcharse. Pero Berta le necesita para luchar contra Pablo, y le cede sus acciones de los laboratorios, nombrándole su administrador. Fernando decide quedarse: ahora puede emprender su guerra contra Pablo.
Natalia y el resto de reclusas son incomunicadas para que no corran peligro: el Arcángel ha escapado y ha matado a dos funcionarias de la prisión. Natalia sabe que se mantiene en la sombra, esperándola desde que en su anterior encuentro, le susurrara al oído que conocía a "su ángel". Habla con la directora, y se presta como cebo para atraparla, solo quiere saber dónde está Ángeles Martorell. Virginia, ya la ha encontrado, y sigue visitándola en el psiquiátrico en el que está. Delante de Regina, su enfermera, Virginia se hace pasar por la culpable del accidente que la dejó en el estado catatónico en el que se encuentra... Si Martorell despierta, conocerán su verdadera identidad.
A Tania la casa se le viene encima. Investiga para sacar a su madre de la cárcel, y ha quedado con un joven que dice tener una caja que perteneció a Santos; quizá sirva para demostrar la inocencia de su madre. Tania paga un precio alto y finalmente solo consigue un colgante, unas fotografías, y nada que parezca de valor... Además, el joven intenta violarla, aunque Tania consigue escapar. Se está metiendo en la boca del lobo. Daniel no puede permitirlo, y le cuenta el verdadero plan de Natalia. Tania se siente engañada, ¿nadie pensó en ella? Escapa corriendo... y se encierra a llorar en unos servicios públicos. Daniel, que espera fuera, ve pasar el tiempo. Pero Tania nunca aparece... ha sido secuestrada.
Natalia sigue adelante con su plan: Mientras la tormenta sume la prisión en oscuridad, ella espera en una sala a que el Arcángel venga en su busca. Demasiado silencio... El Arcángel ataca: "mi ángel está con el resto de las alas rotas". Parece que va a matar a Natalia... pero las funcionarias entran en el cuarto y derriban al Arcángel.
Al día siguiente, Natalia descubre que el Arcángel ha sido trasladada. Pero Leticia ha guardado todos los dibujos de ángeles que empapelaban su habitación. Entre ellos, una copia de un cuadro de El Bosco, llama la atención de Natalia: La Nave de los Locos. En él, observa un añadido: El ángel San Gabriel, con las alas rotas. Ángeles Martorell se encuentra recluida en un psiquiátrico... ¿Pero en cuál?
Daniel visita a Natalia en la cárcel y le cuenta que Tania ha desaparecido. Natalia, desesperada, revela su verdadero plan para poder salir de la prisión, y buscar a su hija. Daniel tiene que encontrar a Federico, para que éste hable con la policía. Pero Gloria tardó demasiado en tener al hombre amado, y ahora no piensa dejarlo escapar... Federico no aparece y nadie cree a Natalia.
Maite concluye su investigación gracias a Adriana, la forense. En el almacén, se encontró un periódico, en el que el fallecido señaló con sangre las iniciales DTV. Y precisamente esa noche, la amenaza se hace realidad... Ricardo, que ha renegociado su contrato con Gonzalo y ha decidido quedarse, está solo en su despacho. Una cámara le está grabando. Tras él, alguien a quien no vemos la cara, intenta asfixiarle... Ricardo muere.
Capítulo 15. Tania se despierta en una habitación pequeña y oscura: la han secuestrado. Federico tampoco aparece, y Natalia está cada vez más nerviosa: sabe que su hija está en peligro.
Mientras Natalia busca una manera de huir, Ángeles Martorell ha empezando a hablar. No se entiende lo que dice, pero Virginia teme que empiece a recordar y pueda identificarla... Y no lo permitirá.
Mientras tanto, DTV no pasa por su mejor momento. La sombra de la muerte de Ricardo ha sumido a la redacción en la tristeza. Larranz investiga su asesinato, al mismo tiempo que el nuevo director llega a la redacción: Martín Gaínza, un periodista de aspecto despistado, pero de gran reputación.
Los laboratorios Acosta también reciben la llegada de un nuevo miembro: Silvia Márquez intenta adaptarse a su nuevo puesto de directora financiera. Pablo no puede creerse que esté en el bando de Aurora, y junto a Virginia, planea echar por tierra la reputación de la joven.
Daniel y Maite, por su parte, vuelven al restaurante en el que se vio a Tania por última vez, intentando encontrar una pista que les conduzca a ella. Y la consiguen. En una de las mesas, descubren un mensaje escrito: "Tania morirá el domingo a las ocho". Empieza la cuenta atrás.
Tania, acorralada en su agujero, cada vez confía menos en que saldrá viva. El secuestrador se dedica a divertirse con ella, mediante acertijos y pruebas que tiene que superar. Hasta ahora ha conseguido sobrevivir, pero está perdiendo la esperanza, y una soga que el asesino le ha preparado en el techo parece la única salida.
Y oculto en la casa de Gloria, Federico empieza a extrañarse de que Natalia no haya intentado comunicarse con él. Cada día se siente más débil, y una mañana, cuando intenta salir de casa, Federico se desmaya: Gloria le ha estado drogando... ¿por qué?
A pesar de que Federico no da señales de vida, Natalia tiene que encontrar la manera de escapar de la cárcel y salvar a su hija. Consigue averiguar el código de la enfermería a la que es conducida una noche e intenta una huida desesperada, pero es descubierta. Su plan ha fracasado. La angustia, la tensión... hacen que Natalia empiece a sufrir un ataque. Las funcionarias, asustadas, la trasladan a la enfermería. Parece que no saldrá con vida.
Ajena al drama de Natalia y su hija, Esther es citada por su agencia para que se reúna con un cliente en un hotel. Un cliente muy especial... Nacho. Él conoce su secreto, e intenta convencerla para que abandone ese trabajo, sin éxito.
Pero también hay alguien que conoce el secreto de Nacho. Alguien que le tiende una trampa haciéndose pasar por Berta, y lo cita en un callejón. A ella le hace lo propio, cuando se reúnen y se dan cuenta, Berta se asusta e intenta marcharse. Nacho la agarra para que no huya. Pero cuando Berta va a soltarse con un gesto brusco, cae por unas escaleras...
Fernando descubre unas fotos del despacho de su padre: Jaime, ha sacado la misma foto todos los días, a la misma hora. Esas fotos le permiten descubrir en el despacho, oculto, el verdadero testamento de Federico. En él, su padre declara a Fernando único beneficiario. Parece que la guerra entre Fernando y Pablo va a comenzar, pero éste recibe una llamada del Hospital: Berta está ingresada. Y es allí donde Pablo descubre que Berta, que no ha sufrido daños, está embarazada.
Federico, que continúa en casa de Gloria, intenta escaparse. Gloria se lo impide y Federico no puede oponerse, no tiene fuerzas. Pero, lleno de odio, le dice que para él, ella ya está muerta. Gloria se da cuenta de que Federico nunca será suyo y en un acto de tristeza absoluta, se quita la vida. Federico llora la muerte de su amiga, no puede creerse lo que ha hecho. Pero al menos, es libre. En cambio Tania continúa encerrada, y Natalia se debate entre la vida y la muerte. Leticia intenta reanimarla, pero finalmente... Natalia muere.
Virginia sabe que tiene que hacerse con Ángeles Martorell. Si vuelve a hablar, está perdida. Así que, esa noche, se cuela en el psiquiátrico con intención de matar a la enferma. Pero Ángeles no está en su cuarto. De repente, suena la alarma, y Virginia tiene que salir corriendo. Regina sospechaba algo y escondió a Martorell en otra habitación.
El cadáver de Natalia llega a manos de Adriana, la forense. Daniel y Maite también están allí. Todo preparado para el plan de reanimación, que termina con éxito: Natalia vuelve a la vida. Todo había sido un plan trazado con la ayuda de Leticia, la enfermera de la prisión. Ahora Natalia es libre y ya puede empezar a buscar a Tania.
Pero es domingo, y el reloj marca las ocho: La puerta del agujero se abre. Tania mira horrorizada como su asesino entra.
Capítulo 16. El secuestrador de Tania se dispone a matarla cuando algo le detiene: ve el colgante que Tania encontró en la caja de Santos.
Virginia sale de la sala sin matar a Tania, desconcertada por lo que ha visto. ¿Qué secretos oculta ese colgante?
Los rumores sobre la muerte de Natalia comienzan a extenderse. Adriana no podrá ocultarle a Larranz la verdad por mucho más tiempo. Solo Maite y Daniel saben que se encuentra escondida en el almacén de un viejo teatro. Maite sabe que la respuesta a todas las incógnitas está en Ángeles Martorell. Pero cuando va a buscarla, descubre que ha sido trasladada, y la enfermera que la cuidaba, Regina, hace tiempo que no aparece por allí. Natalia y Daniel consiguen entrar en el psiquiátrico con la intención de robar el expediente de Ángeles Martorell... Pero no está, alguien se les ha adelantado: Virginia.
En DTV Martín recibe nuevas amenazas: "Quien menos se lo espere… Cuando menos se lo espere… Perderá toda esperanza. Yo soy vuestra muerte". Por otro lado, encuentran el cadáver de Gloria en su casa, dictaminan suicidio y el caso es zanjado. Pero, ¿dónde estará Federico? Aurora descubre que su hermano está vivo, oculto en casa de Guillén, a la espera de que éste encuentre un remedio para el veneno que le suministró Gloria. Finalmente Federico se recupera, aunque demasiado tarde: Larranz les ha seguido la pista y les ha descubierto. El plan que tenían Federico y Natalia empieza a desmoronarse. Federico tendrá que testificar ante la policía, y podría ser condenado por fraude a la justicia. Además, ahora Larranz intuye que Natalia sigue viva, y no parará hasta descubrir la verdad.
Federico hace su aparición en casa, ante los ojos de unos atónitos Pablo y Fernando, inmersos en la lucha por el testamento de su padre. Además, Gonzalo, viendo que Fernando puede ser un estorbo para Pablo, encarga a un matón que lo elimine. Fernando sale indemne del atentado, pensando que es Pablo el responsable. Pero cuando éste se entera, se da cuenta de que Gonzalo es un peligro más grande del que podía imaginar: tiene demasiado poder, demasiada ambición... y es muy difícil de atar en corto.
Tania, escucha ruidos tras los muros que la encierran. Alguien le tiende una mano amiga: David, un joven que oyó unos ruidos sospechosos desde el exterior. Pero cuando David intenta sacar a Tania de allí, el secuestrador enmascarado aparece tras él y le golpea en la cabeza, hiriéndole. Virginia escucha cómo Tania le cuenta a David que su madre y Federico fingieron la muerte de este último para entrar en la cárcel y poder hablar con alguien que podía ayudarla: el Arcángel. Virginia, ya conoce toda la verdad...
Virginia, con un distorsionador de voz, llama a Natalia: "Si quieres ver a tu hija con vida, tendrás que hacer lo que te diga". De aquí en adelante, Virginia irá guiando a Natalia en un juego mortal que tendrá un desenlace fatal en un viejo almacén de un parque de atracciones. Allí, Isabel emite en directo su gran exclusiva: Natalia tiene que matar a Federico (a quien Virginia también ha hecho llegar hasta allí) de un tiro, delante de las cámaras, si quiere volver a ver con vida a Tania. La pantalla de un móvil les muestra la cuenta atrás de la bomba que la matará, si Natalia no acaba con la vida de Federico.
Natalia dispara... al aire. Algo que ha visto en la pantalla del móvil le dice que su hija está escondida allí. Natalia y Daniel intentan tumbar una puerta. Tania está dentro y grita desesperada. La puerta está atascada y Daniel no puede abrirla. Natalia intenta luchar hasta el final: 3, 2, 1... La bomba explota... Humo...
Todo era una farsa: Tania sigue viva. Todo ha terminado.
Cuando llega la ambulancia para llevarse a David, Natalia le agradece lo que ha hecho por su hija. Pero en cuanto se queda a solas, David hace una llamada. Es Virginia: David está a sus órdenes... Tania sigue con vida porque David debe averiguar de dónde sacó Tania el colgante de Santos: debe encontrar la caja que lo contenía y dárselo a Virginia.
Mientras, Regina, la enfermera del psiquiátrico, tiene a Ángeles Martorell a su merced: han visto que mucha gente estaba interesada en Ángeles Martorell. Así que... está dispuesta a venderla al mejor postor. Pero esa noche Virginia se cuela en casa de Regina, y la amenaza con un revólver: "¿Dónde está Ángeles Martorell?". Regina intenta defenderse, y en el forcejeo, el arma se dispara... y Regina muere.
Capítulo 17. Virginia va a tratar de recuperar su vieja amistad con Natalia. El único objetivo que le mueve: descubrir por qué quiso entrar en la cárcel.
Descubierta la farsa sobre la muerte de Federico, las autoridades van contra él y Natalia acusándoles de ocultación de pruebas y obstrucción a la Justicia. Sin embargo, Aurora consigue librar a los dos de todos los cargos sobornando a la jueza encargada del caso.
Pero Tania no está dispuesta a seguir perdonándole su obsesión por encontrar al asesino. Alejada de su madre y de sus amigos, Tania sólo confía ahora en David, el chico que intentó rescatarla... y del que no sospecha que ha sido contratado por Virginia para encontrar la caja de Santos.
Mientras tanto, en DTV viven un nuevo intento de asesinato. José Román, periodista especializado en sucesos, está a punto de morir electrocutado justo antes de ser entrevistado por Isabel, en directo. Daniel evita el atentado cortando la electricidad un segundo antes. Larranz y sus hombres acordonan la redacción para que nadie entre o salga de DTV.
Natalia y Virginia vuelven a encontrarse frente a frente. Virginia quiere recuperar la "amistad" de Natalia. En realidad, necesita saber qué buscaba exactamente cuando ingresó en prisión. Natalia, recelosa después de ver la dureza con la que Virginia la acusó en su juicio, le confiesa que quería hablar con el Arcángel, ya que ella podría llevarla hasta Ángeles Martorell. Pero ésta sigue desaparecida. Y Regina, la enfermera que la había secuestrado, ha sido encontrada muerta. La policía sospecha de su novio Joaquín, quien sigue teniendo a Martorell en su poder. Sin embargo, Adriana no encuentra muestras del ADN del asesino en el cuerpo de Regina. Sólo unas manchas rojas llaman su atención: una alergia.
Joaquín contacta con Virginia: sabe que ella ha matado a Regina, y por eso el precio de Martorell ha subido: un millón de euros, o se la entregará a la policía. Virginia consigue el dinero desviando una transferencia que Silvia tenía que hacer desde su ordenador a un cliente. Dos pájaros de un tiro: tiene el dinero para hacerse con Martorell y Silvia será detenida cuando no consiga justificar la desaparición de ese dinero.
En los laboratorios, Federico recupera el control de su empresa, que vive tiempos difíciles. Alguien está sacando información y vendiéndola a la competencia. Pero ésa no es la única preocupación que deberían tener. Fernando está dispuesto a contarle a su padre que fue Aurora quien falsificó su testamento. Sin embargo, Aurora menciona a Fernando que ha estado hablando por teléfono con una mujer llamada Judy Elster, de San Francisco. Su sola mención hace que Fernando decida no hablar con su padre. Sea quien sea Judy Elster, es lo suficientemente peligrosa como para que Aurora haya conseguido detener a Fernando.
Pero él no es el único que tiene algo que esconder en la familia. Berta cada vez está más preocupada por su embarazo, y Nacho tampoco le pone las cosas fáciles. Él quiere saber si él es el padre. En mitad de la discusión, Berta se desmaya. Las pastillas que estaba tomando asoman en su bolso. ¿Accidente?
En DTV, el asesino deja un mensaje. Román morirá esa noche a las diez. Larranz intenta cerrar la cadena sin éxito, así que no tiene más remedio que vigilar la redacción y confiar en que el asesino no se atreva a actuar.
Al mismo tiempo, Daniel está cada vez más cerca de descubrir la identidad del asesino de su hija. Su investigación parece ya cerca de un final. Lo único que necesita es el nombre del presidente de FarCorp y tendrá a su asesino. Pero no sabe que Pablo está guiando sus pasos... para que Daniel no descubra que esa persona que busca es el propio Pablo.
Mientras, Natalia y Virginia, tras registrar la casa de Regina, encuentran el número de teléfono de Joaquín. Larranz ordena rastrear la llamada y Natalia habla con el secuestrador. Éste le confirma que a las diez de esa noche, una persona va a pagar un millón de euros por Martorell. Natalia no puede igualar la oferta y Joaquín cuelga. Pero Larranz ha conseguido aislar el área de la llamada en un radio de veinte kilómetros.
Natalia ayuda a la policía a peinar esa zona, y es entonces cuando Adriana descubre que el eccema de Regina fue causado por una planta exótica: la Aroeira. Y en Madrid, solo existe un invernadero que la cultiva... La policía se dirige a ese invernadero, pero Natalia prefiere seguir otra pista, y se dirige a otro lugar donde las plantas son analizadas justo después de ser importadas. La Aroeira ha podido dejar allí su rastro.
Y en efecto, la teoría de Natalia es cierta. El invernadero donde ha ido ella es el adecuado. Después de registrar un pequeño cobertizo, encuentra a Ángeles y la pone a salvo. Mientras, Virginia y Joaquín están cerrando el intercambio de dinero. Pero cuando éste comprueba en su portátil si tiene el dinero, descubre que la cuenta ha sido bloqueada. Virginia no ha previsto que, en los laboratorios, Silvia, con la ayuda de Fernando, ha conseguido recuperar el dinero. Joaquín, enfadado, se dispone a matar a Virginia, pero Natalia aparece a tiempo golpeando al chico. Virginia ha conseguido escapar antes de que Natalia le vea, y desde su escondite, dispara a Joaquín para que no desvele su identidad. Joaquín muere.
En DTV ha llegado la hora del informativo nocturno. Esta vez, la redacción está plagada de policías mientras Isabel entrevista a Román. Todo parece ir sobre ruedas, aunque el micro del periodista empieza a fallar. Daniel llega en ese momento. Es tarde: un pitido agudo se acopla en los micros de la redacción. La sangre brota por su oído... Román sufre un infarto masivo.
Se suspende la emisión.
Capítulo 18. "En algún lugar de su cabeza está el nombre del asesino..."
Tras liberar a Martorell de manos de su secuestrador, Natalia consigue la complicidad de Larranz para mantener a la mujer oculta en su buhardilla durante dos días. La cuenta atrás para romper las barreras de su mente ha comenzado.
Natalia consulta a Fernando y éste le habla de Guillermo del Valle, un prestigioso psiquiatra especializado en recuperación de casos perdidos. Natalia logra contactar con él y descubre a un hombre excéntrico tanto en lo personal como en sus métodos. Convencido de que la mente de Martorell está bloqueada por el miedo, Guillermo propone el uso de hongos alucinógenos para liberar sus recuerdos. Pero tras sopesar los efectos, Natalia decide no arriesgarse. Enfrascados en la discusión, Guillermo y Natalia no se percatan de que Nacho guarda los hongos en un pañuelo.
Mientras tanto, Daniel sigue enfrascado en su venganza personal por la muerte de su hija en Albania. Descubre que FarCorp propagó el virus en el país a través de una persona con el nombre en clave de 'Lagarto Rojo'. Daniel contacta con Lorena Salino, una ex casco azul y asesina a sueldo, para que le lleve hasta esa persona.
También en DTV intentan descubrir a su particular asesino. Las investigaciones para desenmascararlo siguen su curso. Todo parece apuntar hacia Antonio Cruz, un antiguo empleado de la cadena que estuvo presente durante los dos últimos asesinatos. Pero acercarse a la verdad también tiene su precio. A la salida del trabajo, Maite y Martín escapan por los pelos del ataque de un francotirador. Una señal de que cada vez están más cerca de la verdad...
... algo a lo que Pablo se enfrenta por primera vez, ya que por fin descubre que Nacho es el misterioso amante de Berta. Furioso, contrata a unos matones para que le esperen en la puerta del Hoian, pero sus planes se frustran cuando Jaime se entera y recibe la paliza por su amigo. Pero hay otra verdad que golpea a Pablo inesperadamente: la persona que cambió la medicación a Berta para provocarle el aborto es nada menos que... Aurora.
Al mismo tiempo, en los laboratorios continúan las pesquisas acerca del posible topo. Guillén logra desviar las sospechas gracias a la ayuda de un hombre misterioso, pero robar información cada vez entraña más peligro. El hombre con el que se reúne y al que entrega los proyectos le dice que el plan casi ha finalizado. A fin de cuentas... la verdad es la verdad.
Nacho, por su parte, vuelve a casa de Natalia. Decidido a resolver las incógnitas de su pasado, utiliza los hongos alucinógenos con Martorell. Por un momento, la esperada reacción está a punto de ocurrir... pero se trata de una falsa alarma. Para cuando Natalia decida volver a recurrir a Guillermo ya será tarde. Virginia ha logrado llegar antes a él. La única persona que podía despertar a Martorell muere asesinada.
En otro punto de la ciudad, Daniel continúa siguiendo a Salino, convencido de que le llevará hasta el líder de la operación Lagarto Rojo y el asesino de su hija. Pero Salino descubre su juego y el plan de Daniel se vuelve contra él: la ex militar le acorrala en su casa y le inmoviliza en la cama. Cuando la soldado se quita la camiseta, Daniel descubre horrorizado que un lagarto rojo adorna su abdomen. Ella lanzó el virus. Ella mató a su hija.
DTV se enfrenta también a su asesino, que se cobra una nueva víctima. Acaba con Rita, una joven reportera, en el parking de un centro comercial. Sorprendentemente, una figura es testigo desde las sombras: Isabel. ¿Qué tiene ella que ver en las muertes? ¿Qué papel juega Cruz en ellas?
Nada de este asesino importa a Virginia, a la que definitivamente, parece que el destino sonríe. A través de David logra recuperar la caja que perteneció a Santos y, con ella, una fotografía de ellos dos de jóvenes. La prueba que Natalia tuvo en sus manos y no supo ver.
Satisfecha por su pequeña victoria, Virginia no sospecha los acontecimientos que se están desatando en una buhardilla no muy lejos de allí: la mujer que conoce todos los secretos ha despertado de su letargo. Ángeles abandona la buhardilla y se pierde entre la muchedumbre.
Capítulo 19. Desorientada por un mundo completamente distinto al que conoció, Martorell rebusca en su memoria y se dirige hasta un hotel. En recepción, una caja lleva quince años esperándola.
Mientras tanto, Daniel sigue retenido contra su voluntad en el apartamento de Salino. Vuelve a ofrecerle una gran cantidad de dinero a cambio de matar al presidente de Far Corp. Pero la ex militar se pone en contacto con Pablo, que dobla esa cantidad para asegurar su integridad.
Sentada en la recepción del hotel, Ángeles abre la enigmática caja. Dentro hay un anestésico y un bisturí con el dibujo de un interrogante en el mango. El mismo interrogante que Martorell tiene tatuado en su pierna. Comprendiendo que lleva la clave bajo la piel, Martorell se abre con el bisturí y extrae una tira de celuloide con unos números apuntados.
Martorell consigue así la cinta de vídeo grabada por el Arcángel quince años atrás, cuando todavía conservaba la cordura. Una cinta en la que el Arcángel le ordena que mate a la amante de Santos; la responsable de todo lo que han padecido. Y sólo hay una persona que podría ayudarle a encontrarla: Natalia Nadal.
En la redacción de DTV, el ex empleado Antonio Cruz sigue siendo el principal sospechoso de los crímenes. Cruz contacta con Tania y le jura que es inocente. Para demostrárselo, cita a la chica en un pabellón de deportes esa misma noche.
En los laboratorios Acosta, las intrigas continúan a la orden del día. Berta descubre que fue Aurora la que cambió las pastillas que provocaron su aborto. Silvia, por su parte, es utilizada por Pazos para desviar de Guillén las sospechas de espionaje industrial.
Cubierta por los francotiradores de la policía, Tania se reúne con Cruz. Pero el plan se viene abajo cuando descubren a Isabel y Martín en las gradas, dispuestos a cubrir la noticia. A punto de sacar un arma, Cruz es abatido por los francotiradores. La pesadilla parece haber terminado... hasta que llega un nuevo anónimo y las peores sospechas de Natalia se confirman... ¡el asesino les ha hecho matar a su propia víctima!
Según las instrucciones de Pablo, Salino trata de sacar información a Daniel con un aparato de descargas eléctricas. La sesión de tortura es interrumpida por un nuevo encargo. Virginia contrata a Salino para que se ocupe de un pequeño problema: Ángeles Martorell.
Salino se dirige a hacer su trabajo y Daniel aprovecha su ausencia para escapar, dislocándose los pulgares hasta escurrirse de las esposas. Pistola en mano, Daniel corre en busca de la asesina. Daniel busca a Salino, Salino busca a Martorell y Martorell busca a Natalia. Y todos coinciden en la redacción de DTV. Natalia apenas tiene tiempo de recuperarse de la aparición de Martorell cuando un cuchillo pasa rozando entre las dos. Salino y Daniel han llegado hasta ellas.
La lucha es feroz. Mientras Martorell y Salino, desangrándose en el suelo, se apuntan mutuamente con sus armas, Natalia y Daniel se enfrentan a una decisión imposible. Si Daniel dispara a Martorell, Natalia nunca sabrá quién es su asesino. Y si dispara a Salino, Daniel nunca averiguará quién mató a su hija.
Martorell toma la decisión por ellos y abate a Salino de un disparo. Después, Natalia observa impotente cómo Martorell deja inconsciente a Daniel y se dirige hacia ella, pistola en mano.
Esta vez, se acabaron los juegos.
Capítulo 20. Martorell acusa a Natalia de ser la causante de todas las muertes por su artículo sobre La Compañía Blanca, y está a punto de matarla.
Natalia consigue evitarlo rellenando algunos vacíos de su memoria: que el dinero del seguro de vida de Santos está intacto, que el Arcángel está viva y que ella, la propia Martorell, tiene un hijo, Nacho. Pero para rellenar el hueco más importante necesita su ayuda: hay una mujer que la intentó matar en el pasado y que quiere matarlas ahora también: la amante de Santos. Ángeles no recuerda su nombre. Cuando fuerza su memoria tan sólo ve una casa, cerca de una montaña artificial y una verja negra en un parque. ¿Qué quieren decir? Martorell droga a Natalia, le advierte que volverá a por ella y huye.
En los laboratorios, Gonzalo y Pablo rompen sus relaciones empresariales de forma poco amistosa. Gonzalo le reprocha no haber sabido controlar a Berta y le amenaza con hundirle: en su agenda electrónica guarda suficientes secretos de Pablo como para destruirle. Pablo no tiene más remedio que contratar a Esther para que le robe a Gonzalo todos los documentos que le comprometen.
Mientras tanto, Daniel sigue enfrentado con Natalia por haber dejado morir a Salino, la única persona que podía decirle quién fue el responsable de la muerte de su hija: el presidente de FarCorp. Sin embargo, aún tiene una esperanza para encontrar al culpable. En casa de Natalia, Daniel encuentra unos documentos de Arturo relacionados con FarCorp. Están firmados por el propio Arturo y el presidente de Farcorp. Daniel acaba descubriendo que esa persona es Gonzalo Pedraza, el presidente de su cadena.
Sin embargo, no sabe que los contratos han sido falsificados por Pablo para que Daniel crea que Gonzalo es el responsable de la muerte de su hija... y se decida a matarlo como venganza. Así Pablo se librará de un enemigo muy difícil de eliminar, y sin mancharse las manos de sangre.
Tania, por su parte, consigue el informe médico de David y se lo enseña a Fernando, que le dice que el chico sufre leucemia y le queda poco tiempo de vida. David le confiesa que todos sus problemas pasan por conseguir dinero para pagarse un tratamiento. Nacho sigue sospechando de David, y advierte a Tania sobre él. Sin embargo, la chica cree que Nacho sólo está celoso, y no hace caso de sus advertencias.
Silvia, dispuesta a limpiar su nombre en la empresa, quiere descubrir quién está detrás de los laboratorios Sebic y del robo de proyectos. No lo tiene fácil. Ella está en entredicho, y Fernando, su único defensor hasta el momento, parece ocultarle secretos. La investigación de Silvia le lleva a descubrir que Guillén es el topo de la empresa, y consigue fotografiar el momento en que el científico pasa los proyectos a su contacto de los laboratorios Sebic: Pazos.
También la investigación en DTV da un paso más. Una noche, cinco maniquíes aparecen ensangrentados con el mensaje "Se acabó el juego". Todos en la redacción creen que es un nuevo mensaje del asesino, pero Natalia sospecha algo distinto: que alguien ha descubierto al asesino y le está enviando una advertencia.
Y tiene razón. Alguien en DTV puede saber quién es el asesino. Isabel ha interceptado un sobre dirigido a Tania y enviado por Cruz. Dentro hay una foto de mala resolución donde se puede apreciar al asesino. Isabel hace llegar un mensaje al asesino donde le dice que ella puede conocer su identidad si consigue "limpiar" la fotografía. Ella y el asesino se encuentran en un polígono industrial, mientras Natalia, Maite y Larranz descubren la foto borrosa. Cuando están a punto de averiguar la identidad del asesino, éste envía un virus informático que acaba con todos los archivos y guarda su secreto.
Pero también necesita acabar con algo más: Isabel. El asesino intenta matarla, pero Larranz llega a tiempo para evitarlo. Isabel salva la vida, pero el asesino escapa de nuevo.
Y mientras tanto, Martorell consigue unir todas las imágenes perdidas en su memoria y encuentra la casa que había empezado a recordar. El lugar es la antigua casa de Victoria Castellanos, donde ésta se veía con Santos. Virginia, consciente de que Martorell acabaría por recordar la casa, la está esperando, y las dos mujeres se enfrentan a vida o muerte. Martorell consigue desarmar a Virginia y le dispara en el pecho.
Virginia cae al suelo desangrándose.
Capítulo 21. "Tienes que ayudarme... me muero"
Herida por Martorell en su antigua casa, Virginia recurre a la única persona en la que aún puede confiar: Pablo. Su ayuda, por supuesto, no será desinteresada. A cambio de salvarla, Virginia deberá contarle toda su historia. A partir de ahora, Pablo será la única persona que conocerá la verdad.
Pero Virginia no es la única que se encuentra en apuros. Maite es acorralada en un paso subterráneo por un hombre encapuchado. Afortunadamente, todo queda en un susto y Maite logra escapar. La investigación sobre el asesino de DTV parece haber entrado en un callejón sin salida hasta que la propia Maite averigua la conexión que existe entre sus víctimas.
Todas fueron el mismo día a una revisión médica. Y todos fueron atendidos por el mismo médico: Alexander Gurovic. Catorce personas, en total, de las que ya han muerto cuatro. Natalia, Daniel y Maite se encuentran también en esa lista. Lo que significa que pueden ser los siguientes.
Mientras tanto, Federico recibe una visita sorpresa de Martorell en los laboratorios. Lo que comienza como un discurso de agradecimiento por su ayuda al Arcángel, se torna rápidamente en odio cuando Ángeles descubre la presencia de Virginia/Victoria en los laboratorios y piensa que Federico es un traidor.
Virginia persigue a Martorell hasta el ascensor y ambas comienzan un forcejeo que continúa en el parking. Finalmente, Martorell se escapa de las garras de Virginia segundos antes de que Natalia llegue al lugar. Por el momento, el enfrentamiento queda en tablas.
Las luchas por el poder en los laboratorios se recrudecen. Berta recupera el control de una empresa fantasma que Pablo ha puesto a su nombre. Silvia le cuenta a Fernando que espió a Guillén y Pazos en el parking del edificio, sin saber que quien está detrás de todo el espionaje industrial es... ¡el propio Fernando! Mientras todo eso ocurre, Pablo salva a Esther de la represalia de Gonzalo por haber robado información de su agenda.
Daniel y Maite contactan con Janusz, un colega de Gurovic que les pide dinero a cambio de información sobre su amigo. Información que les puede llevar directamente a descubrir la identidad del asesino de DTV. Desgraciadamente, ni Janusz consigue su dinero ni Daniel y Maite la información que necesitan. El asesino de DTV se adelanta y borra todas las pistas que conducen a él.
David le pide a Tania que le acompañe a Barcelona para someterse a un tratamiento para combatir su leucemia. Tania acepta sin avisar a Natalia. Pero su confianza se transforma en terror cuando David la lleva hasta el lugar de su secuestro. Allí, con Virginia escondida tras una careta, David saca su pistola y se dispone a disparar a Tania a quemarropa.
En el último momento, David cambia de idea y apunta a Virginia. Ha decidido salvar a Tania y obligar a Virginia a que muestre su rostro. Pero Virginia es más rápida y dispara a su vez. David muere en los brazos de Tania. “Ódiame... con todas tus fuerzas... pero tú debes vivir.”
Esa noche, Natalia charla con Virginia en su casa cuando recibe una llamada de Martorell citándola en los laboratorios. Natalia se dirige hacia allá mientras Virginia se encamina al Hoian para buscar a Nacho. Virginia necesita impedir que Martorell cuente la verdad.
Natalia encuentra a Federico y Aurora en los laboratorios y descubre que, con el cebo de desvelarles la identidad de Victoria Castellanos, Martorell les ha citado para matarles. Tras haber visto a Virginia en los laboratorios, Martorell está convencida de que todos forman parte de la farsa. Segundos antes de que cumpla su propósito, Nacho irrumpe con Larranz y la policía. Acorralada, Martorell coge a Nacho de rehén y le utiliza para escapar hasta la azotea. Su actitud hacia el chico revela algo que puede ser más importante de lo que ninguno cree: Nacho no es su hijo.
El último piso de los laboratorios Acosta es el escenario de la lucha final entre Virginia y Ángeles. Colgando de la azotea, a punto de precipitarse al vacío, Martorell juega su última carta y engancha la muñeca de Virginia con unas esposas. De ese modo, si Virginia salva a Martorell, todos sabrán su secreto, pero si la suelta, caerán las dos.
Un disparo de Larranz decide por ellas. La bala rompe las esposas y Martorell se precipita al vacío. A su muerte.
El secreto de Virginia está a salvo. Por ahora.
Capítulo 22. Parece que la pesadilla de Natalia ha llegado a su fin: Victoria Castellanos ha aparecido muerta, ahorcada, en su domicilio. La escena de la muerte deja dudas en Larranz sobre lo que parece un suicidio, así que comienza a interrogar a todos los posibles sospechosos.
Pablo es el primero. Relata a Larranz que, efectivamente, hace apenas unos días, oyó a Natalia acusar a Virginia de ser Victoria Castellanos. Natalia parecía furiosa y... dispuesta a todo. Por otro lado, Federico cuenta a Larranz que cuando Ángeles Martorell estuvo en los laboratorios vio a Victoria Castellanos allí y que Natalia lo sabía... Para Natalia, el cerco se iba estrechando.
Gonzalo ayuda a Berta a diseñar un plan para atacar a Pablo y quedarse con la totalidad de las acciones de la empresa que Pablo puso a nombre de Berta. Tras una hábil estratagema, Berta consigue engañar a su marido y quedarse con la totalidad de las acciones. Pablo odia y admira a Berta a la vez por esta nueva imagen agresiva.
Silvia, por su parte, continúa su investigación sobre los laboratorios Sebic. Convencida de que es Fernando quien está detrás de toda la operación, le investiga... hasta que una noche es descubierta por él en la sala de investigación, mirando donde no debía mirar. Fernando le dice que le va a presentar a la auténtica junta directiva de los laboratorios Sebic. Pero su sorpresa es mayor cuando conoce la identidad de los consejeros de Sebic: Fernando, Pazos, Guillén y... Federico.
En DTV, todos hacen cuentas. Si el asesino va a matar a seis personas de esa lista y ya lleva cuatro, ¿quiénes serán los dos siguientes? Natalia concluye que lo mejor es descubrir qué hace diferentes a esas seis personas de las demás de la lista de periodistas que acudieron a hacerse una revisión médica. El asesino está esperando... una nueva orden, que le viene dada por Gonzalo. Él es el cerebro que está tras el asesino. Pero... ¿cuál es la identidad del misterioso psicópata? Puede que nunca llegue a saberse. Daniel secuestra a Gonzalo, a quien culpa de la muerte de su hija. El plan de Pablo ha surtido efecto: ha hecho mirar a Daniel en la dirección equivocada. Sus dos principales problemas, Daniel y Gonzalo, van a matarse entre ellos.
Pero Daniel no es el único que está tirando de un hilo que puede sacar a la luz cosas demasiado inconvenientes. Esther le cuenta a Jaime que robó la información de la agenda electrónica de Gonzalo para Pablo. Hurgando en los documentos de su padre, Jaime encuentra algo que hace que su corazón dé un vuelco: una carpeta con el nombre de Mara.
Mientras, Larranz sigue su investigación. Fernando le da una clave importante: el por qué Natalia llegó a la conclusión de que Virginia era Victoria Castellanos. Le cuenta cómo una antigua empleada de Santos les dio una prueba definitiva: una foto en la que aparece Santos junto a Victoria Castellanos... es decir, Virginia.
Las cosas comienzan a encajar, pero no solo para Natalia. Adriana, la forense, tras realizar nuevas pruebas a los cadáveres de las primeras cuatro víctimas de DTV, descubre finalmente lo que les unía a todos ellos, las causas de sus muertes... Todos estaban infectados con el virus A423, el mismo que mató a la hija de Daniel, el mismo que fue fabricado por aquellos que siempre son la causa de todo: los laboratorios Acosta.
En el matadero abandonado donde Daniel ha llevado a Gonzalo, éste conoce por fin la identidad de su secuestrador y sus motivos: la venganza. Y está dispuesto a llegar hasta el final.
Natalia relata a Larranz que, efectivamente, pensó que Virginia era Victoria hasta que la propia Virginia le demostró que esas fotos eran falsas. Entonces, ¿quién es Victoria Castellanos? Larranz ve que ya ha llegado el momento de desvelarlo: se trata de Diana de Vicente, la consejera de los laboratorios... También estaba en recepción cuando Ángeles Martorell identificó a Victoria, también estaba en la reunión con Aganzo cuando ésta reconoció a su perseguidor...
En una carrera contrarreloj, Tania y Maite consiguen descubrir el paradero de Daniel. Cuando llegan al matadero éste está a punto de suicidarse. Consiguen detenerle y descubren la verdad: no fue capaz de matar a Gonzalo y le dejó escapar. O eso es lo que piensan... Pablo tiene todas las variables cubiertas... aunque se manche sus manos de sangre. Y mata a Gonzalo haciendo que parezca un accidente. No será el único en desaparecer. Daniel decide irse y Maite se queda desconsolada. Martín muestra su apoyo en su floreciente relación amorosa. Pero una sorprendente revelación, que pasa desapercibida a Maite, sale a la luz: Martín es el asesino de DTV.
La última persona a la que Larranz interroga es Virginia. Con su pérfida habilidad para manipular, consigue que parezca que Natalia pudo haber matado a Diana de Vicente, la supuesta Victoria Castellanos. Larranz ha llegado al punto al que quería llegar desde el principio: Diana de Vicente no se suicidó, sino que fue asesinada por Natalia. La prueba principal es el nombre de Natalia, escrito en el vaho del espejo del baño. Virginia insta a Natalia a que huya, pero no está dispuesta a hacerlo, ya que es inocente. Mientras Natalia se enfrenta a la acusación de Larranz, Virginia saborea su victoria. Pero hay algo con lo que no cuenta. A pesar de todas las pruebas, Larranz cree a Natalia y borra la prueba del espejo. Pablo y Virginia no dan crédito a su fracaso.
Ajeno a todo lo que está sucediendo, Nacho trata de reconciliarse con Tania, pero ella aún sigue dolorida por la muerte de David. Sin embargo, su amistad sí tiene posibilidades. Además, Nacho se enfrenta a una nueva situación. Martorell, su falsa madre, gastó todo el dinero que se le iba asignando. ¿Pero en qué? La respuesta abre una nueva vía al terror: Martorell sobornó a la directora de la cárcel para soltar al Arcángel. Ahora el peligro está suelto.
Capítulo 23. Adriana analiza las muestras de sangre de Natalia, Maite y Daniel en busca de rastros del virus a423. Son tres de las diez personas que pasaron la revisión médica con Gurovic.
Los tres pueden estar infectados y ser objetivos del asesino de DTV. La única persona de la lista que falta por localizar es un periodista científico llamado Ramón Salazar. Los primeros resultados son los de Natalia y dan negativo: no está infectada.
Pablo reconoce ante Natalia y Daniel que el virus a423 salió de los laboratorios Acosta. Alguien robó una cepa y pagó a Gurovic para que infectara a los reporteros de DTV con la idea de que el escándalo saliera a la luz y destruyera a los laboratorios. Pablo confiesa también que Gonzalo se ofreció a silenciar el escándalo y eliminar a las personas infectadas. Para ello contrató al asesino de DTV.
La muerte de Gonzalo cambia los planes de muchas personas. La vida de su hija, Berta, da un giro cuando hereda sus acciones en DTV y se convierte en la nueva jefa de Isabel.
Al mismo tiempo, Martín recibe una misteriosa caja con cierre retardado que Gonzalo le ha enviado antes de morir, junto con una nota. Dentro de la caja están las pruebas de que Pablo mató a Mara Yimou. Gonzalo, como encargo póstumo, le pide a Martín que lo desenmascare en “Es Noticia”. Sin embargo, Martín decide chantajear a Pablo. Dinero a cambio de las pruebas. Ahora que Gonzalo ha muerto, Martín ya no tiene ninguna razón para seguir matando, y necesitará dinero para salir del país. Pero Pablo se adelanta y consigue robarle la caja.
Incapaz de forzar el cierre, Pablo tiene que esperar al final de la cuenta atrás para saber lo que hay en su interior. Sin embargo, Jaime, que ha descubierto también la existencia de esa caja, se hace con su contenido antes de que la cerradura se abra.
No es éste el único problema de Pablo, ya que los laboratorios Sebic planean absorber a los Acosta. Silvia está a punto de desvelar al Consejo quiénes se encuentran realmente detrás de Sebic, pero Fernando consigue apaciguarla e implicarla en la operación.
Nacho, por su parte, continúa la búsqueda de sus padres. Cada vez más seguro de que Santos es su padre, tiene las sospechas de que Victoria Castellanos era su madre. Sus pasos le conducen hasta la maternidad donde Victoria estuvo ingresada y dio a luz... y donde perdió a su hijo. Ella no es su madre... o eso es lo que él cree.
También el Arcángel prosigue su particular investigación. Su lucha por encontrarse de nuevo con su amante, Ángeles Martorell, le lleva a descubrir la noticia de su muerte en los periódicos. Buscará venganza.
Tania, por su parte, se hace con un extraño mensaje que llega a su casa. El mensaje hace referencia a un libro de astronomía que tienen en su propio salón. El mensaje y el libro componen un mapa que Tania, ayudada por Nacho, intenta descifrar. Natalia termina descubriendo la investigación que lleva a cabo su hija, y, consciente de lo peligrosa que puede resultar para ella, decide hacerse cargo y resolver ella misma el enigma.
Los acontecimientos extraños se suceden, ya que Virginia recibe una visita totalmente inesperada. Julio Velázquez, al que creía en la cárcel, vuelve a su vida... para advertirle de un peligro. Alguien sabe que ella es Victoria Castellanos y amenaza con delatarla. Virginia, sorprendida al ver su secreto revelado, intenta mantener la calma y finge no saber de qué habla. Sin embargo, necesita saber de dónde ha sacado Julio esa información. Dispuesta a llegar hasta el final, decide seguirle el juego y se acuesta con él. Sin embargo, cuando se despierta a su lado, Julio Velázquez aparece asesinado.
Los caminos de Natalia y Virginia se cruzan inesperadamente. El acertijo de Natalia lleva a ésta hasta el hotel donde Virginia ha descubierto el cadáver de Julio. Virginia, naturalmente, oculta los motivos que tenía Julio para reunirse con ella. ¿Quién las ha reunido allí? ¿Qué pretendía Julio Velázquez? Pero la pregunta de Virginia es todavía mayor... ¿Quién conoce su secreto?
Mientras tanto, los últimos análisis llegan a DTV. Salazar está infectado... y Daniel o Maite, uno de los dos, también lo está. Ambos leen sus respectivas pruebas al mismo tiempo: Maite es la perdedora. Está infectada.
Cuando Natalia y Virginia vuelven al hotel con Larranz, el cadáver de Julio ha desaparecido, y el policía no cree su historia... por la sencilla razón de que Julio Velázquez murió en prisión meses atrás. Virginia y Natalia no salen de su asombro. ¿De quién era el cadáver que había en la habitación?
Pero un secreto mayor espera a las dos mujeres. Adriana ha analizado el mensaje que llegó a casa de Natalia en un primer momento. Hay una huella en él.
Una huella de la persona que les envió el mensaje. La última persona en la que pensarían: Arturo.
Capítulo 24. Natalia se resiste a creer en la posibilidad de que Arturo esté vivo, a pesar de haber encontrado una huella suya. Al seguir el rastro de Julio Velázquez, un auxiliar de la morgue contacta con ella para venderle los objetos personales de Julio. La cita tiene lugar en un almacén, donde Virginia y Natalia conocen a un nuevo adversario, un misterioso hombre ataviado con un sombrero y una gabardina que ocultan su rostro. El hombre intenta acabar con ellas, pero consiguen salir ilesas con la maleta que contiene los objetos personales de Julio.
Infectada por el virus, Maite es la prueba viviente de que el virus A423 salió de los laboratorios Acosta. Después de tres días de pruebas médicas, Natalia y Daniel tendrán las evidencias necesarias para llevar a los Acosta a los tribunales. Pero el asesino de DTV acecha, y Maite, al estar infectada, es la próxima en su lista.
En cuanto los resultados se hagan públicos, Berta pretende dar la noticia de la implicación de los laboratorios en los asesinatos de DTV, así que Pablo ofrece una gran cantidad de dinero a Martín para que se deshaga de Maite. Con la certeza de que se encuentra en el punto de mira del asesino, Maite sabe que su única oportunidad de sobrevivir es aparecer junto a Natalia en televisión.
Pero Pablo no es consciente de que un peligro tal vez mayor le amenaza. Jaime, Nacho y Esther se embarcan en la búsqueda de los secretos de Pablo. Los chicos encuentran, en un maletín que logran arrebatar a un prestamista, unos documentos y unas cintas de audio que muestran a Jaime el verdadero rostro de su padre: el del asesino de Mara Yimou.
Al mismo tiempo, Natalia y Virginia revisan la maleta con los objetos personales de Julio. Dentro tan sólo encuentran unas pequeñas tarjetas agujereadas que no tienen aparentemente ningún significado. Sin embargo, el Hombre del Sombrero ha intentado que no se hiciesen con ellas. ¿Por qué son tan importantes?
Mientras tanto, en los laboratorios, el pasado de Fernando empieza a salir a la luz. Silvia empieza a encajar las piezas del atentado de Fernando contra los laboratorios de San Francisco, donde Pablo desarrollaba allí el virus en secreto. La intención de Fernando era noble: acabar con la amenaza y proteger el nombre de Arturo.
Pero el buen gesto de Fernando no evita que Silvia cuente a Aurora y Pablo el plan de Fernando y Federico para hacerse con la empresa a través de Sebic. Un plan con un factor que no han tenido en cuenta. Dolida al descubrir que Fernando se acostó con ella por interés, Silvia le traiciona y la empresa acaba finalmente en manos de Pablo, que, ayudado por Aurora, se hace con la mayoría de las acciones de los laboratorios. Aunque este triunfo es efímero: en cuanto Natalia informa acerca del virus por la televisión, las acciones de los laboratorios Acosta caen en picado. El escándalo sacude los cimientos de la empresa. Esta vez, puede que de manera definitiva.
Para sacar a Maite de la cuarentena, Martín intenta una jugada desesperada. Le dice a Maite que ella le ha transmitido el virus, de manera que los dos son víctimas de la misma historia. A los dos les queda poco tiempo de vida, así que Martín le propone fugarse juntos y ella accede. Pero al llegar a casa de Martín, Maite descubre la escalofriante verdad. Él es el asesino de DTV. Martín se dispone a acabar con Maite cuando la ayuda viene de parte de la persona más inesperada: Isabel. Al investigar sobre el pasado de su jefe de redacción, Isabel descubrió que el verdadero Martín murió hace años. El que todos conocen es un impostor. Gracias a la afortunada intervención de Isabel, Maite mata a Martín en defensa propia. El asesino de DTV encuentra la muerte a través de la que iba a ser su última víctima.
Natalia, sin embargo, desconoce el final de esta historia. Su investigación de las tarjetas encontradas entre los objetos personales de Julio le lleva a descubrir que pertenecen a una librería llamada Argos. Natalia y Virginia se presentan allí, para descubrir que también Tania ha seguido el mismo rastro. Al parecer, su padre también tenía unas tarjetas similares, y por eso ha llegado ella también hasta la librería. Así pues, los caminos de Julio y Arturo se cruzan en la librería Argos. Unas anotaciones en la tarjeta de Julio les conducen hasta un libro oculto entre los volúmenes. Un libro que ya habían visto antes: La Compañía Blanca. Cuando colocan la tarjeta en la página que marca del libro, los agujeros dejan ver un mensaje dirigido a Julio, un mensaje donde alguien le comunicaba la manera de salir de la cárcel.
De esta manera, si alguien consiguió sacar a Julio a través de un mensaje oculto en un libro... ¿hicieron lo mismo con Arturo?
En una página diferente de La Compañía Blanca, Natalia coloca la plantilla de Arturo que Tania encontró entre las cosas de su padre. Un escalofriante mensaje sale a la luz: “Alguien quiere matarte. Tranquilo. Está con nosotros, lo hemos comprado. Fingiremos tu muerte ahorcándote”.
Definitivamente, es hora de volver a creer en fantasmas.
Arturo no murió en prisión.
Alguien le ayudó a escapar.
Capítulo 25. Daniel y Aurora se enfrentan en una dura pugna económica para hacerse con las pruebas que implican a Pablo en la epidemia del virus A423 y Natalia está a punto de encontrarse con alguien inesperado: su marido, Arturo.
Tras la muerte de Martín, la tranquilidad vuelve a la cadena. El asesino de DTV ya no es un peligro para Maite, pero sí el virus A423, que sigue latente en su organismo. Guillén trabaja para conseguir un antídoto mientras Natalia y Daniel buscan a la última persona infectada, el periodista científico Salazar. Guillén les cuenta que era amigo de Arturo y que estaba investigando unas fiebres hemorrágicas relacionadas con el virus.
Natalia informa de todo lo que sabe en “Es Noticia”. Esto supone un duro golpe para los laboratorios Acosta, que se tienen que enfrentar a una comisión de investigación del Ministerio. Federico trae a Pazos de nuevo a los laboratorios para que les ayude a salir de la crisis. Aurora y Pablo intentan manipular a la comisión, pero sus planes se ven truncados cuando conocen la identidad de la persona que la presidirá: uno de los peores enemigos de los laboratorios, alguien cuyo odio hacia los Acosta, y especialmente hacia Aurora, es visceral: Villarroel.
Natalia desea con toda el alma que Arturo esté vivo, pero no se atreve a creer en una hipótesis tan descabellada. Le confiesa a Virginia que nunca llegó a ver el cadáver de su marido: fue Fernando el que reconoció el cuerpo. ¿Tendrá él algo que ver?
En cualquier caso, la teoría sobre la posible “resurrección” de Arturo va tomando cuerpo. Si alguien le sacó de la cárcel y lo ha tenido oculto hasta ahora... ¿es posible que lo esté reteniendo en contra de su voluntad? En ese caso, el único motivo para hacer tal cosa es que le estén obligando a trabajar en algo de máximo secreto. Pero... ¿en qué?
La respuesta a esta pregunta está más cerca cuando Natalia y Virginia descubren un lugar que, supuestamente, ha estado enviando productos químicos a Arturo. Cuando están a punto de descubrir qué tipo de productos y a dónde se los enviaba, el hombre misterioso con el sombrero y la gabardina se les adelanta y destruye las pruebas. Sin embargo, Natalia consigue rescatar unos recortes de periódico, anuncios por palabras a través de los cuales Arturo se estaba comunicando con su proveedor. Natalia y Virginia usan el mismo método para ponerse en contacto con él, y haciéndose pasar por el proveedor, fijan un encuentro con Arturo. Natalia podrá ver de nuevo a su marido con vida.
Mientras tanto, Isabel le reprocha a Berta que emitiera el reportaje de Natalia y ella le echa en cara su relación con Pablo. Berta es enemiga declarada de Isabel, y está dispuesta a acabar con ella en DTV. Como primer paso, le ofrece la dirección del programa a Natalia, pero ella lo rechaza. Respaldada por el resto del consejo de DTV, Isabel será la nueva directora de “Es Noticia”, a pesar de la negativa de Berta.
El enfrentamiento entre Natalia y los Acosta llega incluso al terreno personal. Sabiendo que Tania y Nacho han vuelto a acercarse, Pablo decide tomar cartas en el asunto, y le cuenta a Tania que hasta hace poco Nacho se acostaba con Berta. La noticia afecta mucho a Tania, pero una posterior conversación con Berta le hace comprender la verdad sobre Nacho. Berta le anima a seguir con el chico, le pide que no le deje escapar... y Tania le hace caso. Ya nada les podrá separar.
Pero el plan de Pablo no se limita a entorpecer la vida sentimental de Tania. En represalia por el reportaje de DTV, decide acabar con Natalia. Y para hacerlo utiliza a Virginia. Amenaza con contar todo lo que sabe de ella si no mata a Natalia de una vez. Virginia se dispone a hacerlo, pero la súbita irrupción de Daniel le desbarata los planes. ¿O hay algo más? Por primera vez, a Virginia le ha fallado el pulso a la hora de apretar el gatillo y matar a Natalia. Pablo está convencido de que Virginia se ha dado cuenta de que sin su enemiga, su vida estará vacía. Matar a Natalia implica matar toda ilusión por seguir viviendo, porque su vida es la venganza. Pero Virginia niega tener esa debilidad, y hace creer a Pablo que necesita a Natalia viva para llegar al final de su investigación sobre Arturo. La persona que supuestamente lo liberó también conoce su secreto, así que tiene que llegar hasta él a toda costa.
Cuando Pablo deja sola a Virginia, ésta es atacada por El Arcángel en los laboratorios. La abogada salva su vida al prometer al Arcángel que le servirá en bandeja a Natalia y a Larranz, las dos personas que mataron a Martorell en la azotea de los laboratorios. Pero el Arcángel no olvida que Virginia intentó acabar con ellas en el pasado, y le advierte que, una vez muerta Natalia, ellas dos tendrán que saldar cuentas.
Al mismo tiempo, Salazar llama a Daniel para ofrecerle pruebas de la implicación de Pablo Acosta en la epidemia del virus A423. Cuando Daniel llega al lugar del intercambio, descubre que lo que Salazar ha programado es una subasta... a la que también ha invitado a Aurora. En una ajustada puja, Daniel se hace con las pruebas. Pero entonces, Salazar pone en venta también el antídoto contra el virus A423, que sacó del acuario de casa de Natalia: Arturo lo tenía allí escondido. Daniel tiene que entregarle las pruebas a Aurora a cambio del antídoto, y Salazar se queda con el dinero de los dos. Pablo y Aurora destruyen las pruebas pero a cambio, Maite salva la vida cuando estaba a punto de perder toda esperanza.
Natalia y Virginia llegan al lugar del encuentro con Arturo. También Tania aparece en el edificio, ya que ha estado siguiendo los pasos de su madre y quiere saber la verdad sobre su padre. Natalia le pide que espere en el coche mientras ella y Virginia suben a encontrarse con el supuesto Arturo. Pero justo cuando se disponen a descubrir la verdad, el hombre del sombrero se interpone en su camino, y huye con un hombre del edificio. En su huida, Natalia tan sólo consigue llegar hasta el coche en el que van a escapar, y acierta a ver a ese hombre a través de la ventanilla.
La visión le deja sin aliento.
“Arturo está vivo”.
Capítulo 26. Villaroel no es el único que quiere acabar con los Acosta, alguien está en posesión del virus y tiene motivos de sobra para hundir los laboratorios.
La guerra contra los laboratorios ha comenzado. Villarroel, el presidente de la comisión investigadora, está decidido a terminar con los Acosta. Para ello, requisa todos los archivos y ordenadores de la empresa, interviene las cuentas y arremete en todos los medios públicos contra sus enemigos. El virus A423 era la excusa que necesitaba para enterrar a los Acosta.
Desesperada, Aurora constata que esta vez, el político se ha cubierto las espaldas y que no tiene ningún punto débil por el que poder atacarle. Así mismo, una sospecha va creciendo entre todos los componentes de la familia: el ataque de Villarroel es tan virulento y está tan bien medido... que no sería descabellado suponer que esté trabajando para la misteriosa persona que quiere destruir los laboratorios, la persona que robó el virus y que infectó a los seis periodistas.
Pero la presión contra Pablo no va a provenir solo de fuera. Jaime todavía no ha decidido qué hacer con las pruebas que inculpan a su padre como autor de la muerte de Mara. Por ello, toma consejo de Berta: está asombrado de la valentía que demuestra su madre al enfrentarse a su propia familia a través de DTV.
Pero Berta no imaginará que se verá inmersa en el mismo dilema que Jaime: Isabel le hace saber (instada por Pablo) que si sigue adelante con su campaña de desprestigio, va a encontrarse con una sorpresa muy desagradable: su propio padre, Gonzalo, fue quien traficó con el virus y la persona que contrató al asesino de DTV para borrar todas las huellas y desviar la atención de las auténticas causas de la muerte de los periodistas. Para sorpresa de Daniel y Maite, el programa preparado por Berta que, supuestamente, iba a desmoronar el impero de los Acosta, ni siquiera los menciona... Berta no se ha atrevido a dar el paso.
Natalia y Virginia siguen investigando las pistas que encontraron en el piso de Arturo. Por una de ellas, dan con la dirección de un Polígono Industrial en el que probablemente, Arturo esté trabajando. Natalia, inmersa en su investigación, no se da cuenta de los avances que quiere hacer Daniel con respecto a ella: ahora que todo el asunto del asesino de DTV ha terminado, ahora que, aparentemente, la hija de Daniel ya ha sido vengada... el periodista confiesa a Maite su deseo de declararse a Natalia. Pero Daniel va a tener competencia: Silvia, deseosa de arreglar las cosas con Fernando, y para saldar con él su deuda, le confiesa a Natalia que Fernando se jugó la vida hace años en San Francisco para evitar que Pablo siguiera desarrollando el virus A423 a espaldas de Arturo. Ya que siente que Fernando nunca será suyo intenta que encuentre la felicidad con Natalia. Ésta acude a los laboratorios a decirle que sabe la verdad y él no puede refrenar sus sentimientos y le da un beso.
Jaime consigue ponerse en contacto anónimamente, a través de Internet, con su padre: quiere preguntarle las razones que le llevaron a asesinar a Mara Yimou. Constatará horrorizado que, a pesar de los remordimientos, su padre reduce el crimen a una simple cuestión de negocios que era necesario acometer. Poco después, Pablo descubrirá que Jaime está al tanto del secreto y le presionará para que no haga nada con las pruebas. Pero Jaime, incapaz de soportar la presión de haberse sentido avergonzado toda la vida por su condición sexual cuando su propio padre es un asesino, le dice toda la verdad y cómo es él realmente.
Natalia y Virginia dan con el almacén donde presuntamente está trabajando Arturo. Lo que ven, las deja aterrorizadas: Arturo puede estar desarrollando el virus A423 bajo las órdenes de alguien misterioso. Uno de los operarios de la fábrica toca accidentalmente una de las probetas que contiene el virus. Natalia consigue llevarle una muestra a Adriana. El diagnóstico de la forense es desolador: el virus ha mutado y ahora es altamente contagioso. La persona que sacó a Arturo de la cárcel y para quien ahora está trabajando ha conseguido su objetivo: obtener una poderosa arma química. Ahora, solo queda una pregunta por resolver : ¿qué piensa hacer con el virus?
Villarroel le confiesa a Federico que dejará de atosigar a los Acosta si le entrega a Aurora en bandeja de plata. Aurora le dice a Federico que acepte las condiciones, que asumirá los riesgos. Gracias a Guillén, obtendrá un veneno que no deja ningún rastro en el organismo que lo ingiere. Pero las cosas se tuercen en el último momento: Villarroel se da cuenta del plan de Aurora para asesinarle y decide retirar su oferta. Ahora caerán todos.
Arturo no es el único fantasma del pasado con el que se encuentra Natalia: Pazos va a verla para decirle que ha vuelto a los laboratorios y que intentará por todos los medios eliminar de raíz el mal que los aqueja: Pablo Acosta. Nacho, que entra acompañando a Tania, le dice que Jaime tiene algo contra Pablo que le podrá interesar, unas pruebas que incriminan a Pablo en algo, aunque Nacho no sepa especificarle de qué se trata. Pazos convencerá a Jaime para que le dé las pruebas... aunque alguien se les ha adelantado. El misterioso enemigo de los Acosta, la persona que está pagando a Villarroel para que lleve adelante su campaña de acoso y derribo... se las ha hecho llegar a éste.
Pero algunos de los misterios están a punto de solucionarse: Virginia consigue una grabación de una cámara de seguridad de un banco situado junto a la casa en la que vivía Arturo. En esas imágenes se pueden ver a Arturo y al hombre que lo está reteniendo. Virginia lleva las imágenes a DTV donde Tania y Nacho intentarán averiguar la identidad del desconocido. Y también en DTV, Berta, al ver unas fotos de la hija de Daniel, decide arriesgarse y dar toda la información que inculpa a los Acosta... y a su padre.
Natalia y Virginia vuelven con Larranz al almacén donde están desarrollando el virus: encontrarán que todo está vacío y que ya no queda nadie... Y la única pista que tenían, el video, desaparece sin que puedan hacer nada por evitarlo: Tania recibe una llamada en la que, a cambio de devolver el video, podrá reunirse con su padre. Natalia y Virginia siguen a Tania al lugar del intercambio pero llegan demasiado tarde. Tania es secuestrada... y la única pista que encuentran es un plano. Un plano de los conductos de ventilación de los laboratorios. Alguien quiere exterminar a los Acosta. ¿Quién puede odiarles de esa manera?
No tendrían que ir muy lejos para responder a esa pregunta. Berta es la persona que, no solamente tiene motivos para deshacerse de todos ellos... sino que también tiene el virus.
Capítulo 27. Los mayores enigmas tienen su solución, aunque no todos... Natalia ideó un plan para descubrir a Virginia, pero una incógnita se queda sin resolver: ¿quién tiene el virus y es el principal enemigo de los laboratorios? El círculo sólo se cierra... para volver a abrirse de nuevo.
Dos horas. Ése es todo el tiempo del que dispone Natalia para encontrar a su marido y a su hija, detener el virus en los laboratorios y descubrir la identidad del misterioso hombre que ha vuelto a convertir su vida y la de Virginia en una pesadilla. Pero su esfuerzo no puede empezar de peor manera: la persona a la que piden ayuda para evacuar los laboratorios es Berta. Natalia no se puede imaginar que ella es la persona que va a soltar el virus y que no piensa ayudarlas.
Al mismo tiempo, Nacho encuentra por fin al Arcángel, siguiendo la dirección que encontró en una tarjeta en el bolso de Virginia. Allí, el Arcángel reconoce en sus rasgos los de su padre, Santos, y le cuenta por fin la verdad sobre su origen: su madre es Victoria Castellanos... y trabaja como abogada en los laboratorios. Nacho no sale de su asombro: su madre es Virginia... la auténtica asesina.
Una llamada del hombre del sombrero precipita los acontecimientos para Natalia. Le promete que Tania y Arturo seguirán vivos a cambio de que ella no interfiera en la liberación del virus. Como premio, no sólo podrá reunirse con su hija y su marido, sino que conocerá la verdadera identidad de Victoria Castellanos, que no murió como todos pensaban. Tras oír el mensaje, Virginia sabe que no tiene más remedio que detener a Natalia, y envía por fin al Arcángel contra ella.
Pero el Arcángel se encuentra en esa cita con un invitado inesperado. Nacho ha acudido a casa de Natalia para contarle lo que ha descubierto sobre Virginia, pero antes de que pueda decirle nada, el Arcángel salta sobre ellos. Tras una dura lucha, Nacho consigue acabar con ella. Pero cuando parece que el Arcángel ha llegado al fin de sus días, encuentra un último aliento para disparar una bala que impacta en Nacho.
En los laboratorios, Virginia recibe la noticia de que Natalia sigue con vida mientras espera con Daniel a Larranz. Entre los tres, tendrán que localizar a la persona que va a soltar el virus e impedir que éste se propague. Pero la búsqueda no tiene éxito. Sin embargo, cuando Berta descubre que Jaime está en los laboratorios y puede morir a causa del virus, no tiene más remedio que contar la verdad y confesar que ella es la persona a la que buscan. Tras indicarles el lugar donde ha escondido el dispositivo que liberará el virus, Larranz y Daniel consiguen desactivarlo antes de que estalle.
Al mismo tiempo, Villarroel está dispuesto a salir en DTV con las pruebas que demuestran que Pablo Acosta asesinó a Mara Yimou. Los esfuerzos de Aurora y el propio Pablo para detenerlo no tienen éxito, y sólo la intervención de Silvia en el último momento consiguen darle a Aurora una oportunidad para chantajear al político y salvar a su hijo y a los laboratorios. Villarroel cede a su presión, pero no le revela la identidad de la persona que le contrató. Sin que nadie lo sepa, esa misma persona se encuentra en los laboratorios e inyecta una sobredosis de heroína a Silvia, justo antes de que ésta consiga descubrir su identidad a través de unas cuentas de Villarroel. ¿Quién es este personaje? ¿Es esta persona la que está realmente detrás de Berta y de la amenaza del virus?
Pero Daniel y Larranz ya han eliminado esta amenaza. Sin embargo, hay otra mayor que sigue activa: alguien contrató a Berta para realizar la operación, el verdadero responsable sigue libre, y ni siquiera Berta sabe quién es. El misterioso hombre llama entonces a Virginia y le propone un acuerdo: después de comprobar lo peligrosa que puede ser Natalia, quiere verla muerta, y quiere que Virginia lo haga delante de él. Así, los dos terminarán con un enemigo común.
Mientras Virginia lleva engañada a Natalia a un pabellón deportivo, lugar del enfrentamiento final, Pablo se dirige a eliminar las últimas pruebas que lo pueden relacionar con el virus a423. Pero nada más llegar hasta ellas, Pablo tiene una extraña sensación, que se confirma cuando alguien a quien no vemos se presenta allí mismo. Pablo comprende inmediatamente que le han tendido una trampa. Mientras, Natalia recibe una llamada nefasta: Nacho ha entrado en coma. Muy afectada, Natalia le cuenta a Virginia el verdadero motivo por el que Nacho había ido a hablar con ella: para contarle que su madre era realmente Victoria Castellanos. Virginia comprende que ha mandado matar a su propio hijo.
En el pabellón, el hombre del sombrero, entre las sombras, se dirige a Virginia y le pide que acabe con Natalia. Ésta no da crédito cuando ve a su compañera apuntándole con un arma. Ya no tiene sentido seguir mintiendo. Virginia cuenta por fin la verdad.
Ella es Victoria Castellanos. Ella es la asesina. Hace veinte años que empezó su venganza... y ahora piensa terminarla. Antes de que ésta se cumpla, Natalia le dice a Virginia algo que supo por Nacho: fue Santos quien ordenó a Ángeles Martorell que matara al hijo de Virginia. Ángeles cambió de idea en el último momento. Virginia comprende con horror que toda su venganza no ha tenido razón de ser: el hombre por quien comenzó esa locura... en realidad no la amaba.
Rabiosa, Virginia aprieta el gatillo... y no sucede nada. Natalia había descargado su arma. ¿Pero cómo sabía ella que Virginia dispararía contra ella? Se acabaron las mentiras. Las luces del pabellón se encienden. El hombre del sombrero sale de las sombras. Es Larranz. Julio Velázquez sale de las sombras. Berta y Tania salen de las sombras.
Virginia no entiende nada. ¿Qué está ocurriendo? Natalia le cuenta que todo ha sido parte de un plan. Desde el momento en que Virginia reconoció al Arcángel en una foto, sin haberla visto nunca antes, Natalia empezó a sospechar que ella era Victoria Castellanos. Y desde ese momento, no ha hecho más que preparar un plan para descubrirla.
Aprovechó la existencia del virus para crear la ilusión de que Arturo seguía vivo, y de esa manera involucrarse en una historia que comenzó enganchando a Virginia con la supuesta muerte de Julio Velázquez. Desde ese momento, todo fue una ilusión: la salida de Arturo de la cárcel, la mutación del virus... todo ha sido un montaje financiado por Berta y en el que sólo Larranz y Adriana estaban al corriente. Sólo la intromisión de Tania, a quien tuvo finalmente que hacer partícipe, estuvo a punto de echarlo todo por tierra.
Relacionando la trama de Arturo con la mutación del virus a423, no sólo ha conseguido detener a Virginia, sino también a Pablo, quien ha conducido a la policía directamente hasta las pruebas que lo incriminan en la creación del virus. Natalia ha conseguido así atrapar a su asesina, descubrir a Pablo, hundir los laboratorios... y limpiar el nombre de Arturo.
Virginia es detenida ante la mirada de periodistas que cubren la noticia. Daniel y Maite acuden a abrazar a Natalia y su hija. Una duda planea sobre ellos: Natalia se inventó la figura del hombre del sombrero aprovechando la existencia de una persona que robó el virus, la misma persona que contrató a Villarroel para hundir los laboratorios, la misma persona que se deshizo de Silvia con una sobredosis de heroína. Esa persona existe en realidad. ¿Quién puede ser?
Pero Natalia no tiene la respuesta. Ése es un misterio que tal vez no se resuelva nunca. Fernando llega del hospital donde se encuentra Nacho con una buena noticia: el chico ha despertado del coma. Tania se apresura a reunirse con él. Su pesadilla ha terminado. Pero aún queda algo más para Natalia. Daniel y Fernando han acudido al pabellón para estar con ella. Ahora que su vida puede empezar de nuevo, ha llegado el momento de elegir con quién quiere hacerlo. Los dos hombres la miran expectantes... y Natalia hace su elección. Con una tierna mirada, se despide de Daniel y se acerca a Fernando. Él es el elegido para empezar una nueva vida.
Pero mientras se sube al coche, Natalia no alcanza a ver algo en el interior del maletero. Nosotros, sí. El cadáver de Villarroel. Fernando es el ladrón del virus. El jefe en la sombra de Villarroel. El enemigo de los laboratorios Acosta.
Y Natalia, sin llegar a descubrirlo, se aleja con él en su coche. Una asesina, Virginia, ya es parte de su pasado. Otro asesino, Fernando, lo es de su futuro. Y así, nuestra historia termina donde empezó.
El círculo sólo se cierra... para volver a abrirse de nuevo.
[editar] Personajes
- Natalia Nadal (Lydia Bosch) Natalia es una mujer moderna, una periodista brillante, enamorada de su marido. Tiene una buena relación con su hija y goza del respeto y la amistad de personas a las que quiere y la quieren. Pero esta vida envidiable se empezará a desmoronar en el momento en que Mara Yimou apareció muerta en los laboratorios Acosta y se culpó de ello a su marido y continuará desintegrándose poco a poco hasta transformarse en una pesadilla.
- Virginia Palazón/Victoria Castellanos (Marta Calvó). Cerebro de esta cruenta venganza, es la abogada de los laboratorios Acosta. Desconoce los planes de Natalia, pero ya ha localizado a Ángeles y se dispone a acabar con ella. Además, considera que la cárcel no es suficiente castigo para la periodista y fija sus miras en su hija Tania. Por sus ambiciones profesionales, Virginia es capaz incluso de convertirse en amante de Pablo, el hijo menor de Federico Acosta y vicepresidente de los laboratorios.
- Daniel Garralda (Daniel Freire). Antiguo amor de Natalia. Regresa el dia en que Mara aparece asesinada, con la intención de vengar a su hija de 5 años, muerta a causa dfel virus A-423. Daniel es un gran periodista de investigación y también un todoterreno en cualquier medio de comunicación. Tiene un talento innato para la profesión, todo tipo de contactos y amigos en los lugares más insospechados; pero también es rebelde e insobornable, lo que le causa muchos problemas
- Pablo Acosta (Pedro Casablanc). Vicepresidente de los laboratorios Acosta. Representa la ambición en su estado más puro y en toda su extensión. Se casó con Berta por dinero, oculta el odio que siente por Federico para ocupar su puesto y su hijo Jaime, para él, es sólo una propiedad mediante la que conseguir más poder y una valiosa alianza. Únicamente hay dos personas que escapan a su control: su hermano Fernando, con quien lleva toda la vida enfrentado, y Virginia, su amante y compañera de intrigas dentro de los laboratorios.
- Fernando Acosta (Ginés García Millán). El director de calidad de los laboratorios y primogénito de los Acosta, ejerció como médico en Estados Unidos durante quince años, país en el que se estableció tras una traumática ruptura con su padre, rompiendo así todo contacto con su familia. Ahora, las circunstancias le han forzado a ocupar su lugar en la empresa y en la familia. Bajo su apariencia de buena persona esconde oscuros secretos.
- Federico Acosta (Fernando Guillén). Presidente de los laboratorios Acosta. Su estado de salud no pasa por buen momento y ha de estar siempre alerta ante posibles boicots para quitarle poder en los laboratorios. Es una de las personas clave que necesita Natalia para hallar al asesino. Es un hombre que ha dedicado su vida entera a acumular poder y riqueza sin detenerse ante nada. Pero ahora, la vida le está pasando factura: es odiado por su propia familia y sus más estrechos colaboradores conspiran contra él. Sin embargo, aún sigue siendo la cabeza de los laboratorios. Puede hacer y deshacer a su antojo, y su testamento guarda secretos que sólo él conoce y que decidirán en gran medida la suerte de las personas que le rodean.
- Aurora Acosta (Concha Velasco). Hermana de Federico. Utiliza todo su poder y dinero para manipular a las personas a su antojo. Siempre consigue lo que se propone aunque tenga que utilizar métodos drásticos.
- Berta Pedraza (Ana Gracia) Hija de Gonzalo (Manuel de Blas), quien la obligó a casarse con Pablo Acosta por motivos de negocios. Tuvo un hijo con él, Jaime. Sin embargo las continuas infidelidades de su marido, el sentirse eternamente despreciada en su propia casa, la convirtió en una mujer con problemas de depresión y dada al alcoholismo que encontraba sólo un poco de felicidad apoyando a Jaime en su interés de ser fotógrafo. El mejor amigo de su hijo, Nacho, se fijó en ella. Mantuvieron un idilio cuyas consecuencias no pudo imaginar: se quedó embarazada. Aurora al enterarse de lo sucedido le cambió la medicación para provocarle un aborto.
- Tania Acosta (Begoña Maestre)Hija de Natalia y de Arturo. El asesinato de este supone un duro golpe para ella y una confrontación con su madre, a la que culpa por la muerte de su padre. Ello la llevará a escaparse de casa, sin embargo es interceptada por Daniel, que la lleva de vuelta junto a su madre. Es una adolescente obstinada y rebelde que se verá en peligro varias veces debido a las investigaciones de su madre. Al principio se siente atraída por su primo Jaime, pero más tarde parece sentir predilección por el rebelde Nacho.
- Jaime Acosta (Jan Cornet). Hijo de Pablo Acosta y de Berta, se siente desgraciado por pertenecer a la familia Acosta, a quienes desprecia. Es gran amigo de Tania y de Nacho, de quien está enamorado en secreto. Fue gran amigo de Mara Yimou, la secretaria que aparece muerta en los laboratorios, con quién compartió algunos secretos.
- Nacho Mendoza (Álex González/Miguel Ángel Silvestre). Nacho es un adolescente rebelde y problemático. Es huérfano y durante la serie emprende una investigación para averiguar quienes fueron sus padres. Está enamorado de Tania desde el principio y recurre a Jaime para que la ayude a conquistarla. Es una pieza clave para Natalia, ya que es el hijo de Santos.
- Ricardo (Tony Martínez). Director de "Es Noticia". Su único interés es vender cualquier acontecimiento con tal de que DTV seza líder de audiencias. Su vida llega al fin al principio de la segunda temporada siendo víctima de uno de los principales misterios de esta parte de la serie.
- Isabel Tejero (Sonia Castelo). Es periodista y trabaja en la cadena DTV. Es la eterna rival de Natalia, y hará todo lo posible por suplantarla en el trabajo. Es la típica periodista trepa que seduce al jefe para ascender, o que está dispuesta a todo para obtener una exclusiva, incluso a poner en peligro su vida.
- Silvia (Elena Ballesteros). Directora administrativa de los laboratorios. Llega en la segunda temporada para rellenar el hueco dejado por Pazos en los laboratorios. Su entrada no es casual: está aliada con Aurora para obtener información sobre Fernando.
- Martín Gaínza (Miguel Ramiro). Director de "Es Noticia" tras la muerte de Ricardo. Tras su apariencia amable se enconde un frio asesino que no tiene reparo a la hora de elegir la forma de la muerte.
- David (Asier Etxeandía) es un joven contratado por Virginia que simuló caer prisionero de la misma para ganarse la confianza de Tania. La aconsejó independizarse de su madre a la vez que procuraba agradar a Natalia. Con sus técnicas de seducción logró su objetivo: adueñarse de pruebas que podían involucrar a Virginia.
- Pedro Guillén (Arturo Arribas). Era el ayudante de Arturo. Cuando éste fue encerrado, Guillén fue ascendido a su puesto. Pablo lo manipula a su antojo amenazándole con contar su mayor secreto: en el pasado asesinó a dos personas cuando sufría esquizofreznia.
- Andrés Mercader (Lluís Homar). Fue el abogado de Ángeles Martorell. Juntos ocultaron el suicidio de Santos para poder cobrar su seguro de vida. Cuando Natalia y Virginia lo descubren, se suicida ante ellas para que no cuenten su secreto y la gente sepa que es un fraude.